El Satanismo Teísta, también conocido como Satanismo Espiritual, difiere significativamente del Satanismo LaVeyano y otras formas de satanismo simbólico. Los practicantes del Satanismo Teísta creen en Satanás como una entidad real o deidad con la que se puede interactuar y adorar. A diferencia de otras corrientes que ven a Satanás como un símbolo de individualismo y rebelión, el Satanismo Teísta lo percibe como un ser que ofrece sabiduría, poder y protección a sus seguidores.
Principios Básicos:
Creencia en Satanás como deidad: A diferencia del simbolismo del Satanismo LaVeyano, los satanistas teístas creen que Satanás es una entidad real con poder y personalidad.
Adoración y Devoción: Los practicantes realizan rituales y ceremonias dedicadas a Satanás, buscando su favor, guía y protección.
Magia y Espiritualidad: Utilizan la magia ceremonial y prácticas esotéricas para comunicarse con Satanás y otras entidades demoníacas, con el objetivo de obtener conocimiento y poder.
Rituales y Prácticas:
Rituales de Invocación: Ceremonias en las que se llama a Satanás y a otros demonios para obtener su ayuda y bendición.
Ofrecimientos: Los seguidores pueden ofrecer objetos simbólicos, oraciones o actos de devoción a Satanás.
Meditación y Contemplación: Estas prácticas se usan para conectar espiritualmente con Satanás y obtener su guía.
El Satanismo Teísta es una corriente que enfatiza la espiritualidad y la conexión directa con lo divino, ofreciendo una perspectiva profundamente religiosa y mística del satanismo.