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LOS BUENOS VIEJOS TIEMPOS: UNA DEFENSA DEL DIABLO


LOS BUENOS VIEJOS TIEMPOS: UNA DEFENSA DEL DIABLO
Anton Szandor LaVey

     Habiendo sido un joven rebelde, puedo testificar que los “buenos viejos tiempos” no fueron tan buenos. En primer lugar, el conformismo ─bueno o malo─ era el rey. Por supuesto, podemos hablar de los parámetros del conformismo en el mundo de hoy, y de alguna manera compararlos con aquellos del pasado. Es fácil sostener que uno es más conformista ahora, pero con normas diferentes. También creo que hay más espacio para el individuo, fuera del armario del inconformismo más que nunca –si se aprovecha la oportunidad─. Cosas que ahora damos por sentado fueron alguna vez un gran tabú como para llegar a ser impensables.   
     
En los buenos viejos tiempos, si usted no creía en Dios, usted al menos adulaba a un benévolo ser supremo. Curiosamente, el Diablo no constituía una amenaza y fue capaz de ser utilizado en todas las formas de la cultura popular. Pudo aparecer en todo, desde productos alimenticios a mascotas de equipos deportivos sin consternación. Siempre y cuando uno creyera en Dios, era perfectamente bueno usar a Satán por diversión. Si usted en realidad se tomaba en serio las persecuciones metafísicas, corría el riesgo de ser señalado como un extraño fanático religioso en el mejor de los casos, o como un adorador del diablo en el peor.  Los pertenecientes a la Orden de la Rosacruz, eran tan oscuros tanto como usted lo pueda imaginar.   

Instituciones como el ejército no tenían ninguna disposición para la alternativa; excéntricas religiones. Si usted era de una denominación cristiana, debía ser judío –un diferente tipo de ser humano, tolerado como mucho. Por lo menos los judíos podían cambiar sus nombres y vivir como cristianos y nadie sería el más sabio. No tanto con la gente de color quienes estaban atascados con su propio estigma. Es inconcebible hoy que el racismo sea real como en los buenos viejos tiempos.       A los románticos les gusta hablar del ritmo más lento del ayer. En muchas formas ello no era tan bueno. Si usted viajaba al extranjero y se enfermaba, no podía abalanzarse a un avión y regresar a su propia cama en pocas horas. El correo era lento, y las llamadas telefónicas de larga distancia eran costosas. Los productos finos eran tan bien hechos que se necesitaban cuatro hombres fuertes para mover una pieza que pudiera ahora ser sin ayuda levantado en una furgoneta (la gente respetable no conducía tales vehículos para uso personal). La agotadora labor acompañaba tareas que ahora se realizan sin esfuerzo. Conducir un auto era un gran riesgo; los neumáticos se revientan; los frenos presumiblemente eficientes fallaban. Un ligero codazo de un carro en el parqueadero de al lado era bueno para un fracturado portaequipaje, una abolladura en el guardabarros, o parachoques bloqueados. Radiadores sobrecalentados y la mayoría de los vehículos, si se sometían a las condiciones de hoy, serían detenidos en la orilla de la carretera.       La vestimenta era de material fino –y pesado, incómodo, caluroso, áspero, y difícil de conservar─. Los pliegues estaban donde debían haber estado, y mantenían esa forma, incluso si ello significara no sentarse. Los códigos de vestuario eran rigurosos. Yo no podía comprar una camisa negra, que no fuera hecha con base en ellos. Las barbas de cualquier tipo eran exclusivamente usadas por psicólogos, magos en escenarios, viejos marineros, y Santa Claus. Adornos como aretes en un hombre eran desconocidos. Un hombre respetable no tenía tatuajes, y si una mujer no utilizaba corsé o faja era una prostituta. El cabello de los hombres podía usarse largo en la parte superior si los lados y la parte de atrás tenían expuestos el cuero cabelludo –nunca largo como las chicas─. 

Las escuelas tenían oficiales que investigaban ausencias injustificadas y eran más estrictos de lo son hoy las prisiones. No había lugar para un niño sin reglas, no importa qué tan brillante sea. Hoy, una persona puede disfrutar el metal pesado (rock, heavy metal) y escuchar también música clásica. Antes, un chico era “empalagosamente dulce” o “intelectual” si prefería lo clásico.  Los equipos deportivos eran obligatorios si usted deseaba la aceptación de sus coetáneos. Me pregunto ¿cuántos tipos marginales armados hasta los dientes se iniciaron (como yo) para protegerse de los niños promedio? 

Si usted era blanco, cristiano, y le gustaba los deportes, estaba a salvo de las críticas y era muy bien considerado. Era verdaderamente la era de la WASP –White Anglo-Saxon Protestant: persona de la clase privilegiada de los EEUU, blanca, anglosajona y protestante–. El resto eran pertenecientes a los guetos –para su propia tranquilidad. El sexo era maravillosamente lascivo –tanto─ en ciertos aspectos. La masturbación era un pecado y una enfermedad, y el sexo antes del matrimonio descalificaba a cualquiera de la aprobación pública. La mayoría de los matrimonios servían para un único propósito –coger o ser cogido. Cuando uno considera la elaborada pompa acompañada de votos contractuales, y por un único propósito, las culpas impuestas por la religión se vuelven deslumbrantes. Incluso más deprimente de contemplar, son los efectos de la eugenesia en sociedades enteras que surgieron de tales uniones. Podría ser comparado con el destino de naciones enteras determinado por la regularidad de sus intestinos.  

El comercio de productos de higiene personal todavía no se había convertido en el supremo calificador. Pero tenía la libertad de constiparse. Si usted no era “regular”, existía dentro de un purgatorio especial, junto con masturbadores y comelones de ajo. La limpieza estaba al lado de la santidad –excepto en privado. Generalmente, la gente olía bastante fuerte. La ropa más pesada los hacía sudar más. Ahora, se consiguen más cosas para reducir el peligro de ofender, no obstante, la actividad es menos agotadora y hay menos probabilidades de comenzar a sudar. El ejercicio era de lo que uno suficiente tenía en el trabajo. Las mujeres no necesitaban entrenamientos. Las tareas del hogar se hacían cargo de eso.  

La lengua no tenía el tipo de blasfemia esperada hoy. Sin embargo, usted podía insultar u ofender con impunidad. La blasfemia, como el sexo, usaba el eufemismo con términos que podían enviar el mensaje, pero dejaban mucho que desear como catarsis. Lo que uno sentía quería decir no era en realidad lo que decía. ¡miércoles! “El entendimiento” fue limitado con el aprendizaje, no las relaciones humanas. La intolerancia proliferó, porque le dio al hombrecito una oportunidad para sentirse superior. La conformidad era muy importante, hizo que cualquiera ligeramente diferente fuera blanco del ridículo o la injuria. No había “gente especial”. Era un mundo mucho más cruel para los ancianos, los discapacitados, y los niños. La hipocresía estaba en todos lados porque la pretensión de superioridad moral era fácilmente mantenida. Aunque eran más altas las normas en las artes, el respeto era universal a títulos cuestionables como “Reverendo”. Un “educador destacado” cubrió mucho terreno inmerecido. Cualquier “hombre de escuela” era suficientemente prestigioso para garantizar respeto, y los generales de butaca siempre tenían su parte de discípulos con los ojos bien abiertos.  

Las hazañas de la guerra hicieron destacar a cada hombre. Pobre de los que no tenía experiencias de amigos en acción para relacionarse. Se esperaba que usted escuchara los relatos de un ex militar. Ahora, uno puede marcharse con la conciencia tranquila. El tipo en el taburete de al lado no tiene personas obligadas a escuchar. Estafadores y farsantes siempre tenían público porque cada uno era tan educado, con buenos modales y confiados en extremo. Si usted aseguraba la puerta, era una especie de chiflado paranoico o tenía algo que ocultar porque no había algo “coleccionable” que valía la pena ocultar o encerrar. Cosas coleccionables eran consideradas como “chatarra” para ser arrojada. Un coche de más de cinco años era un “cacharro” que no se toma en serio, a pesar de que puede haber sido un Packard o un Stutz personalizado. Los coches más viejos eran furiosamente apreciados por los jóvenes de secundaria como lienzos en los cuales pintar consignas estúpidas. Los libros eran tratados como “amigos” por los estudiantes, pero incluso los estudiantes maltrataron a sus amigos miserablemente, usando tocino como marcador de libro. Las revistas fueron manoseadas como pescado envuelto. Todo el mundo era de mano dura y paso firme. Las excepciones eran de tipo “artístico”, y querían ser más que un patán –“un hombre de la calle”- era mejor estar preparado para defender físicamente sus sensibilidades. La interacción humana era más visceral (trajes contra lesiones personales no abundaban aún) y uno tenía que demostrar en ocasiones que no era, en efecto, un marica. Un chico podía ser golpeado por leer Platón o llevar un estuche de violín (a menos que llevara adentro una ametralladora en el interior).  

Gay” significaba “feliz y despreocupado”. Si usted era homosexual, era un mariquita, un raro, un maricón o todo en torno a la perversión. De nuevo, con sexo normal aparentemente lascivo, la homosexualidad oculta se dio mucho más. Y la hipocresía: el coro de los amos, jefe de scouts, entrenadores, directores de camp, entrenadores físicos –y sacerdotes – todos por encima y más allá del reproche. Por consiguiente, mucho más abuso real ocurrió que hoy, cuando las preferencias sexuales no tienen que ser encubierta en credenciales sacrosantas o sobrecompensación rah-rah. La ironía está en la honestidad y blasfema franqueza una vez expuestos los flagrantes homosexuales, quienes eran los individuos más estimulantes intelectualmente en cada grupo. El suyo no era un grupo de identidad, pero si uno personal, desprovisto del evangelismo y la conversión. No les importaba si el mundo se volvió gay, o incluso sentía su influencia. Ahora, los empleados de armario y manoseadores de gimnasio tienen la más sana (y más alegre) competencia, sin verdadera perversión. 

Las preferencias alimentarias no eran ofrecidas en los buenos viejos tiempos. Cualquier otra cosa, menos “Amurican” – Hace referencia a la pronunciación inglesa de extranjeros, en este caso de la palabra “América”– tenía disponibilidad limitada. Aunque criticada, la comida rápida a menudo tiene sabor y se convierte en la comida de elección que se consigue sin problemas. La pizza solo podía ser comida en vecindarios étnicos, con quizás sólo una única especialidad sirviendo a una ciudad entera. Lo mismo ocurría con comida asiática o mexicana. 

A pesar de las quejas sobre la falta de “buena” música, los oyentes a los clásicos nunca tuvo tan buena. Es todo lo que hay, si se quiere. Una sinfonía entera puede ser adquirida por una fracción de su precio de 1940, y escucharla sin parar en un casete o un CD.  La misma selección constituyó 10 libras de registros muy frágiles, con una pausa de cambio cada poco minutos. Una colección entera de filmes favoritos puede ser adquirida y vista por todo el mundo con un aparato de vídeo. En el pasado, únicamente el más privilegiado podía pagar facilidades de proyección privadas.  

La lista crece. Anteriormente, si usted era propietario o montaba una motocicleta, era estigmatizado como un loco salvaje. Si utilizaba una bicicleta como medio de transporte, y era mayor de 14 años, era sin duda un excéntrico dado a una dieta nueces y bayas, con tejidos holgados. Si usted no buscaba el deporte, era un llorón afeminado. Las artes marciales eran conocidas únicamente como “jooey jitsoo” y practicadas por cobardes. Un hombre real se pone los guantes y pelea como un verdadero hombre. Si un hombre joven no bailaba, era un cretino que no podría esperar nunca conseguir una chica. Si una mujer joven no cocinaba o cosía, ningún tipo la desposaría.  

Todos los chicos querían jugar a los indios y vaqueros, ellos mismos siendo siempre los vaqueros. Un chico pesado era llamado “gordo”, uno con gafas, “cuatro ojos”. La complexión ideal para un chico era como algo que se veía flotando en un inodoro, con una cara para que coincida. Si era muy alto y muy delgado, era “la muerte andando”. Las chicas les maldecían con aguileñas (grandes) narices, largos pies, y más de 45 en calzado y era considerado horrible y eludido. Una chica con gafas estaba destinada a ser una bibliotecaria y velocista, y suponía ser todo disecado. El estándar de hoy para la belleza femenina es exactamente lo que se consideraba entonces torpe y poco agraciado.  

¿No desea usted volver atrás a aquellos días de antaño, cuando el más grande logro era convertirse en presidente? Luego todos lo amarían y respetarían. 

RITUAL DE AUTOCONFIRMACIÓN COMO SATANISTA



RITUAL DE AUTOCONFIRMACIÓN COMO SATANISTA

Anton Szandor LaVey

Para este ritual se precisará de todos los elementos necesarios para el ritual satánico estándar descritos en La Biblia Satánica, más una capa estilo “Conde Drácula”, con la que estará cubierto el celebrante además ha de ir completamente vestido de negro.

(El celebrante toma la espada del altar y apuntando al sello de Baphomet recita)

En el nombre de Satán, Señor de la tierra, Rey del Infierno, ascended del Averno, concedednos las bendiciones del Infierno, pues somos vuestra progenie y os invocamos esta noche.

(El celebrante entrega la espada a un asistente suena el gong y prosigue)

¡Hermano Satán! Esta Noche invoco a todas vuestras fuerzas. La elevación del animal humano Superior.

Somos superiores, y somos superiores No por motivos étnicos, sino por la fuerza superior de la voluntad, que es el corazón absoluto del Satanista.

Permaneced con nosotros esta noche, dadnos una posición de Soberanía para que podamos mirar con desprecio a nuestros infiernos y arrojar a su progenie a la ciénaga de la mediocridad a donde permanecen.

¡Salve, Satán!

(La congregación repite y el gong es golpeado)

¡Shemhamforash!

(Nuevamente la congregación repite y el gong es golpeado)

¡Salve, Satán!

(Repite el celebrante y el gong es otra vez golpeado)

(El celebrante se vuelve de espadas al altar y sujetando su capa con sus manos a modo de negras alas, comienza a realizar un suave movimiento hacia delante y hacia atrás, mientras recita)

Por el regreso del conocimiento,
un conocimiento de civilidad,
un conocimiento de tranquilidad,
un conocimiento de compasión,
un conocimiento de venganza,
un conocimiento de sexualidad,
un conocimiento de amor,
un conocimiento de triunfo.

(Volviéndose al sello de Baphomet)

Reconozco la suprema necesidad, la vida eterna, hasta el fin de los tiempos.

(El celebrante forma con sus manos la mudra de la llama y cierra el ritual diciendo)

¡Así, Sea!

SEXUALIDAD SATÁNICA


SEXUALIDAD SATÁNICA
Anton Szandor LaVey

Ha habido mucha controversia en cuanto a los puntos de vista Satánicos sobre "el amor libre". A menudo se supone que la actividad sexual es el factor más importante de la filosofía Satánica, y que la disponibilidad de participar en orgías sexuales es un prerrequisito para convertirse en Satanista. ¡Nada más lejos de la verdad! En efecto, a aquellos oportunistas cuyo interés en el Satanismo no es otro que el de los aspectos sexuales, se les recomienda vivamente que no acudan a él.

El Satanismo defiende la libertad sexual, pero tan sólo en el verdadero sentido de la palabra. En el concepto satánico, el amor libre significa exactamente eso: libertad de ser fiel a una persona o de satisfacer tus deseos sexuales con tantas personas como creas necesario para satisfacer tus necesidades particulares.


El Satanismo no alienta actividades orgiásticas o relaciones extramaritales en personas a quienes no les nace de manera natural.



El Satanismo aprueba cualquier tipo de actividad sexual que tienda a satisfacer adecuadamente nuestros deseos individuales, ya seamos heterosexuales, homosexuales, bisexuales e incluso asexuales, si es por eso por lo que optamos. El satanismo aprueba también cualquier fetichismo o desviación que acreciente la calidad de nuestra vida sexual, siempre que en ello no se vea inaplicado alguien que no lo desee.

El predominio de conductas desviadas y/o fetichistas en nuestra sociedad haría estremecer la imaginación de quienes son sexualmente ingenuos. Hay más variantes sexuales de las que pueden percibir los que no están versados en materia sexual. Ahí está el travestismo, el sadismo, el masoquismo o el exhibicionismo –por no citar sino unas de las pocas desviaciones más predominantes. Todo el mundo tiene alguna forma de fetiche, pero debido a que no se dan cuenta de la actividad fetichista que reina en nuestra sociedad, creen que, si se someten a sus anhelos "antinaturales", son unos depravados.

El Satanismo alienta cualquier forma de expresión sexual que desees, siempre y cuando no perjudiques a nadie más.

RITUAL DE AUTOCONFIRMACIÓN COMO SATANISTA


RITUAL DE AUTOCONFIRMACIÓN COMO SATANISTA
Anton Szandor LaVey

Para este ritual se precisará de todos los elementos necesarios para el ritual satánico estándar descritos en La Biblia Satánica, más una capa estilo “Conde Drácula”, con la que estará cubierto el celebrante además ha de ir completamente vestido de negro.

(El celebrante toma la espada del altar y apuntando al sello de Baphomet recita)

En el nombre de Satán, Señor de la tierra, Rey del Infierno, ascended del Averno, concedednos las bendiciones del Infierno, pues somos vuestra progenie y os invocamos esta noche.

(El celebrante entrega la espada a un asistente suena el gong y prosigue)

¡Hermano Satán! Esta Noche invoco a todas vuestras fuerzas. La elevación del animal humano Superior.

Somos superiores, y somos superiores No por motivos étnicos, sino por la fuerza superior de la voluntad, que es el corazón absoluto del Satanista.

Permaneced con nosotros esta noche, dadnos una posición de Soberanía para que podamos mirar con desprecio a nuestros infiernos y arrojar a su progenie a la ciénaga de la mediocridad a donde permanecen.

¡Salve, Satán!

(La congregación repite y el gong es golpeado

¡Shemhamforash!

(Nuevamente la congregación repite y el gong es golpeado)

¡Salve, Satán!

(Repite el celebrante y el gong es otra vez golpeado)

(El celebrante se vuelve de espadas al altar y sujetando su capa con sus manos a modo de negras alas, comienza a realizar un suave movimiento hacia delante y hacia atrás, mientras recita)

Por el regreso del conocimiento,
un conocimiento de civilidad,
un conocimiento de tranquilidad,
un conocimiento de compasión,
un conocimiento de venganza,
un conocimiento de sexualidad,
un conocimiento de amor,
un conocimiento de triunfo.

(Volviéndose al sello de Baphomet)

Reconozco la suprema necesidad, la vida eterna, hasta el fin de los tiempos.

(El celebrante forma con sus manos la mudra de la llama y cierra el ritual diciendo)

¡Así, Sea!

Speak of the Devil ©1995

UN TRAVESTI SALUDABLE


UN TRAVESTI SALUDABLE
Anton Szandor LaVey

¡Un travesti saludable quiere parecerse a una mujer sana cuando está vestido! ¡A una lesbiana confirmada le gustan chicas que se ven como chicos o como chicas, pero no ambas cosas! Ambas personas pueden no llevar ropa en absoluto, o vestir indumentaria que identifique a uno u otro sexo. Si una mujer tiene encantos femeninos, debe mostrarlos. Si un hombre tiene un atractivo sexual, lo debe mostrar. El uso de "taparrabos" en la Edad Media no es diferente al llenado de la "canasta" en el mundo LGBT de hoy, ¡muestra algo que no está destinado a ser visto!

Por supuesto, todos estos usos de la intriga sexual son el resultado de la culpa sin fundamento establecida por los hombres de "Dios", sin embargo, están aquí y nos atascamos con ellos, por lo que bien podríamos usarlos y disfrutar de ellos. Existe una oportunidad de deshacerse de estas "obsesiones" como las drogas, pero miren lo que produce: falta de discriminación, dando como resultado a la ya mencionada "mirada unisexual". Prefiero estar "obsesionado". Es mucho más divertido. Por ello, los satanistas se deleitan en lo que se consideran pecados.

Nosotros Los satanistas consideramos a las "obsesiones” los fundamentos mismos, que hacen de nuestra personalidad, nuestros gustos y disgustos lo que son. Disfrutamos de nuestros fetiches y resisten a cualquier intento de eliminarlos. Es por eso por lo que no somos una religión del “amor” que pretende apreciar a todo el mundo. Creemos que cuando uno pierde su sentido de la discriminación, se convierte en hormiga en un hormiguero. Afortunadamente, la mayoría de la gente sigue en posesión de "obsesiones” y está muy fuerte sobre algunas cosas. Aquellos que piensan que son "libres" por lo general, trabajan en ello con tanta fuerza, que acaban convirtiéndose en esclavos de su "libertad". 

The National Insider Vol. 14, N º 17

¿ERES PASIVO O DOMINANTE POR NATURALEZA?


¿ERES PASIVO O DOMINANTE POR NATURALEZA?
Anton Szandor LaVey

Para ahora probablemente ya debes tener una buena idea de tu posición en el “Sintetizador de Personalidad de LaVey”. Ahora, consideremos tu posición relativa como una hechicera. Cuando se asume el rol de bruja, es importante recordar que estás actuando en una capacidad dominante fundamental, incluso cuando seas pasiva por naturaleza. Cada mujer es esencialmente pasiva por naturaleza, pero solo en la medida de lo que a las funciones biológicas concierne. Muchas mujeres, especialmente aquellas quienes se inclinan a ser depredadoras, son decididamente masculinas en su actuar. La mayor amenaza a cualquier hombre es que le ataquen a su ego desde una forma femenina. Al ego masculino más agresivo se le permite permanecer intacto. Una vez que el hombre ha sido encantado por la bruja, él debe ser incapaz de resistir cualquiera de los deseos que ella pudiera tener.

El hombre más sexualmente seguro es, el menos sexualmente agresivo de lo que es probable que sea. Esta es una regla que todas las brujas deben aprender bien. Uno de los primeros signos de necesidad de ser dominados por una mujer es demostrado en el hombre excesivamente agresivo, sexualmente hablando. Podemos comparar esto al erróneo reconocimiento del sádico, que sería el hombre que va insultando y hostigando a los otros, mientras el masoquista se sienta silenciosamente sin ofender a nadie. En realidad, la persona que atormenta a otros a cada rato es el masoquista, porque secretamente desea ser vencido por su comportamiento rudo y ofensivo y hace lo que puede para provocar dicha retribución. Así es el hombre excesivamente agresivo, quien patea a cada mujer que se le acerca y puede ser descrito vulgarmente como un “patea culos”.

Este tipo de hombre raramente recibe su merecido en las manos de una verdadera bruja, porque las mujeres instintivamente piensan que él es dominante y agresivo, cuando realmente, él está llorando por ser dominado. Su comportamiento agresivo es más un reto a la pelea, que, para hacer el amor, ¡y cuando vemos su tipo masticó a la mayoría en reino animal donde los tiros son disparados con más puntería! Si quieres a un hombre que puede ser dominado fácilmente, éste es el tipo ideal para acechar, mientras él caerá directo a tus manos, sin que siquiera lo intentes. Todo lo que se necesita hacer es actuar con descaro e insultarlo tanto como sea posible y él caerá irremediablemente enamorado de ti. Si, por otro lado, tú sucumbes a sus primeros pasos y no simbólicamente lo abofeteas en la cara (que es lo que él desea), habrá tenido la ingrata satisfacción de derrotar a otra “estúpida del montón”, mientras mantiene su decepción en las mujeres y frustrado buscará a la mujer que podrá “respetar”. ¡Lo que quiere decir con una mujer que pueda “respetar” es una mujer que sea más fuerte de lo que él es!

Si eres una mujer dominante externamente, probablemente seas utilizada para ser abordada por este tipo y te preguntes por qué, sólo cuando pienses que has encontrado a un verdadero hombre dominante que pueda hacerte sentir como una criatura indefensa, que resulta ser otro niño pequeño, que se aferra a ti como su niñera. Las mujeres del tipo sumisas nunca están demasiado decepcionadas por estos tipos, porque ellas normalmente se rinden a él antes de darle la oportunidad de que muestre sus verdaderos colores. Ni ella podrá nunca cosechar premio alguno de él, ni él pudo sentir algún “respeto” por su sumisa compañera. Para aquellas que son brujas del tipo pasivo, es importante esperar un poco sólo para ver qué tan dominante es él en realidad. Si muestra interés en ti y trata de poner la marca en ti y tú te niegas, si es realmente dominante por naturaleza y seguro de sí mismo, se trasladará con otra persona con quien sienta que hay intereses comunes y de este modo se complacerá de la manera más egoísta. Este es un hombre valioso para ponerlo en un hechizo, porque es totalmente independiente y complementará tu naturaleza pasiva.

Ahora es tu turno de actuar como el agresor y, como si fuera idea de último momento, estar de acuerdo con aceptar sus peticiones. Acabas de hacer el más importante movimiento sumiso que gratifica su naturaleza dominante, que genuinamente no le permitió pensar que eras una presa fácil. Sin embargo, si el hombre que piensas que es dominante se vuelve más frenético después de que has rechazado sus avances, ¡olvídalo! Terminarás con un lamentoso pretendiente que sólo retrasará tus oportunidades de encontrar al hombre que realmente necesitas.

El hombre que es excesivamente violento sexualmente puede ser fácilmente coleccionado por una mujer naturalmente dominante, quien podrá acumular a un entero campo de esclavos simplemente permitiéndose aparecer en la escena vistiendo los pertrechos de la persona “fácil de convencer” como carnada. Muchas carreras de brujas exitosas han adquirido a sus ayudantes masculinos de este mismo modo. Es esta la razón por la que muchos de los mejores puestos en gerencias ejecutivas y de ventas son ocupados por tales “patea culos”, cuya combatividad sexual es sublimada dentro del mundo de los negocios.

The Satanic Witch

EL PODER DE CIERTOS NOMBRES


EL PODER DE CIERTOS NOMBRES
Anton Szandor LaVey

Se ha considerado por mucho tiempo que es de rigor que las brujas tengan nombres “mágicos”. Las razones para esto son varias. Obviamente, muchas brujas no desean revelar sus verdaderas identidades, por lo que un nombre secreto que es sólo utilizado frente a otras brujas podrá brindarles seguridad, a menos que una de las brujas menos discretas del aquelarre “soltará la sopa”.

Young Witch In Flight Painting by Ted Guhl
En este libro no coincidimos con los nombres de brujas listadas en la obra de Margaret Murray “Culto de Brujas en Europa Occidental”, como estos nombres (Margaret, Bridgit, Janet, Isabel, Katherine, Ann, etc.) que no nos dicen nada en lo que concierne a la influencia de ciertos nombres. El testimonio que ellos presentan yace en el hecho que todos los nombres se encontraban en las listas de los inquisidores. Durante los días de cacería de brujas, no importaba que nombre fuese. Cualquier nombre podía ser usado como evidencia de brujería, así como cualquier pecado o mancha podía ser considerado un estigma de brujas.

Las brujas de épocas posteriores, de todos modos, parecen favorecer a los nombres con un sonido exótico o una connotación demoniaca, y es más probable que se encuentre con brujas llamadas: Liith, Hecate, Astarte, Devilla, etc., que con Nancys o Lindas. Mi experiencia me ha enseñado que las Nancys y Lindas son a menudo brujas más competentes, y por una razón muy buena.

Como dije antes, la cosa más importante para un hombre es su ego. Para enfrentarse a un hombre en la mitad superior de nuestro reloj, una bruja debe darse cuenta de que lo único que debe hacer es amenazar a su ego. Ahora, para encantar a un hombre de la mitad inferior del reloj, la bruja debe suplir y literalmente ser su ego; así que aquí un nombre “fuerte” puede ser empleado. Los hombres dominantes raramente responderán sexualmente a un nombre femenino fuerte, mientras que los hombres pasivos se estremecerán excitados con el sonido de uno. Por tanto, ¡no hay que culpar a nadie más que a ti misma si tu nombre es Frankie, Rita, Casey o Hilda, si todo lo que atraes son hombres aduladores! Tampoco puedes cargar la culpa sobre tus padres, porque incluso si ellos te escogieron un nombre que no te ajusta, no hay nada que te detenga de modificarlo o cambiarlo. Con el fin de presentar una imagen consistente, debes usar un nombre que corresponda al papel que estás interpretando. Si, temporalmente sales de tu imagen, recuerda modificar tu nombre de manera adecuada.

Hay muchas malinterpretaciones estúpidas bajo las cuales las brujas inexpertas trabajan. Por ejemplo, si tu nombre es Roxanne y eres una bruja diez en punto tu nombre es adecuado, mientras confines tus embrujos a hombres de la parte inferior del reloj. Supongamos que quieras encantar a un hombre uno en punto. No será fácil en primer lugar, y tendrás que hacer todo lo que puedas para presentarte con una imagen de una mujer siete en punto. Esto significa que debes modificar tu apariencia ligeramente, tu voz y tu nombre. Si, escuchaste bien, tu nombre.

Pero siendo una diez en punto, tu ego no te permitirá sacar el viejo y simple “Anne” de tu nombre real, y por tanto permitiéndole al hombre uno en punto que se sienta “en el escenario”, en lugar de ti misma. No, empiezas a pensar sobre los nombres que son “suaves”, menos dominantes, que menos amenacen su ego, porque alguien te ha dicho acerca de este libro. La próxima vez que veas a tu presa decides usar una nueva fórmula y le sueltas cosas como esta: “Sabrás, mi nombre es Roxanne, pero la gente que me conoce realmente bien me llama ‘Kitten’”. ¡Habla de meter el sartén al fuego! Seguramente habrás pensado en “Kitten” como una cosa con su pelaje suave y que ronronea pero que aún esconde sus garras; ¡pero entonces perdiste el punto completamente! ¡debes pensar en algo “diferente”! y escogiendo algo diferente, ¡has vuelto con tu gran látigo amenazando a su ego! En cambio, debiste haberlo golpeado con algo como esto: “Sabes, mi verdadero nombre es Joanne, pero sonaba tan ordinario que lo cambié. Sin embargo, algunas veces realmente me pregunto si hice realmente lo correcto”.

Ha habido algunos estudios del poder que ciertos nombres le dan a quienes los poseen, pero los pocos investigadores en la materia han demostrado algunas sorpresas, pero con hallazgos fácilmente comprensibles. Lo que es equivalente en lo común o lo raro de un nombre, en brujería, es “dureza” o “suavidad” en connotaciones semánticas inconscientes. Un nombre como “Roxanne” es “fuerte” por el sonido de la “x” y su connotación semántica al mundo de las “rocas”.

Por consiguiente, es un nombre excelente para una bruja doce en punto, pero totalmente antitético para una seis. Hablando de nombres, las consonantes con sonidos “suaves” son aquellas en las que la lengua es proyectada contra la parte posterior de los dientes o se frunce con los labios. Las consonantes “fuertes” son aquellas que no requieren que la boca sea cerrada o no utilizan la punta de la lengua, en los que la glotis hace la mayoría del trabajo, como en la “k” y los sonidos fuertes de “g”. Un nombre “dominante” no necesariamente es uno con sonido fuerte, también puede ser cualquiera con naturaleza exótica—en otras palabras, cualquiera que se “robe el show”. Las brujas que interpretan el papel de tipos cuatro a ocho deben evitar dichos nombres, pero deben limitar su originalidad a cambios de la ortografía usual en lugar de en el sonido, por ejemplo, Jane: Jayne, Tammy: Tami, etc. Aquí hay algunos ejemplos de nombres ideales para brujas de diez a las dos en punto:

Abra
Crystal
Kevin
Satania
Acacia
Dagmar
Kim
Scarlett
Acantha
Dale
Kimberly
Selena
Adelpha
Derelys
Kirstin
Shelly
Adora
Desiree
Leona
Sherry
Agave
Devilla
Leonore
Sibyl
Aida
Dexrtra
Leslie
Sonya
Alanna
Dorcas
Lexine
Sorcha
Alexandra
Eartha
Libby
Sydney
Alexis
Eleanor
Lilith
Terry
Alison
Elektra
Lucretia
Thalia
Allegra
Elysia
Ludmilla
Theda
Allyn
Erika
Lunetta
Tiberia
Alpha
Fabia
Lysandra
Titania
Alura
Fanchon
Mab
Tracy
Alzena
Fleta
Majesta
Ulrika
Amber
Fortuna
Marvella
Ultima
Amina
Freya
Mercedes
Urania
Anatola
Gail
Morgana
Valda
Arabella
Galatea
Nadja
Valerie
Arachne
Gemma
Nike
Valkyrie
Ardath
Gillian
Nyx
Vampyra
Argenta
Hecate
Omphale
Vanessa
Atlanta
Hera
Oona
Velvet
Ava
Hypatia
Ozora
Veronica
Azuri
Ilka
Palmyra
Vicki
Bathsheba
Ilona
Pandora
Volante
Brunhilda
Imperia
Perfidia
Wallis
Calista
Isis
Pyrena
Winifred
Calypso
Isolde
Quilla
Wynne
Carmen
Jinx
Regina
Xylona
Cassandra
Jocasta
Rexana
Yolanda
Celeste
Kali
Rita
Zandra
Chandra
Karla
Rowena
Zara
Clorinda
Karma
Roxanne
Zeena
Cosma
Karma
Sabrina
Zora
Crescent
Kelly
Samantha
Zyklonia

Naturalmente, si quieres ser verdaderamente obvia, un nombre de hombre de entrada por salida puede ser usado, levemente disfrazado, como Georgie, Frankie, Tommie, Bobby, Freddie, Billy, etc. Hace tiempo había predilección de apodar a las mujeres jóvenes con las variantes masculinas de su nombre real, p.e., Winifred: Freddy en lugar de la versión más femenina “Winnie”. En los casos en los que la raíz del nombre sea masculina, el apodo será la reversión del nombre masculino original como en muchos de los ejemplos previamente citados. Esto no es más que una manifestación inconsciente de su elemento Demoniaco.

Hay varios nombres ideales para las brujas que están en el papel del grupo de las tres a las nueve. Aquí hay una lista de ejemplo con los nombres “límites” (marcados con asterisco) que pueden ser usados con seguridad por una mujer en cualquier posición del reloj: 

Adelle*
Claudia
Jane*
Maureen
Alice
Cleo
Jean*
Melanie
Alicia
Connie*
Jill
Melissa
Angela
Corinne
Joan*
Nancy
Anita
Cynthia
Joanne
Pamela
Anne
Debbie
Joyce*
Pat
Annette
Denise
Judy
Peggy
Arlene
Diane
Julie
Phyllis*
Babette
Dixie*
June
Roberta*
Barbara*
Donna
Karen*
Sandi*
Beth
Doris
Lana*
Sheena
Betty
Dorothy*
Lani
Sheila*
Beverly
Earline
Linda
Shirley
Blanche*
Eileen
Lisa
Susan
Bridget
Elaine*
Liz
Tammy
Candy
Erin*
Lois
Vera*
Carlene
Eve*
Loralee
Verna
Carol
Evelyn
Lorna
Vickie*
Cathy
Frances
Louise
Virginia
Charlene
Georgina*
Lynn
Vivian*
Charlotte*
Gerry*
Margie
Wanda*
Cheryl
Gwen
Marilyn
Wendy
Christine*
Helen*
Marla
Yvonne
Cindy
Irene*
Marlene
Claire*
Iris*
Marsha
Clarice
Jackie*
Marylou

Estos nombres han sido cuidadosamente elegidos, tomando en consideración todos los matices del sonido. Cuando se muestra un apodo o variante de nombre, es porque la variante es más efectiva para alcanzar tu propósito que el nombre original. En algunos casos es obvio que un ligero cambio en el nombre lo hará más representativo de otra imagen, por ejemplo: Marge o Magie puede ser admirablemente fortalecido cambiándolo por Margaret o Margo. Fortalecer o suavizar a la “g” puede traer una vasta diferencia. Marge termina con una “g” suave. Margie tiene una “g” suave seguido por diminutivo, que le agrega una nota de “indefensa” a la ya obvia falta de pretensión del nombre.

Dicho nombre nunca representará una amenaza al ego de los hombres de la parte superior del reloj. Sin embargo, Margaret, contiene la “g” fuerte que viene como un mazo en el centro, seguido por la parte difícil de pronunciar “ret”.

The Satanic Witch ©1989