ACERCA DE LA DICOTOMÍA ALMA - CUERPO


 Han cortado al hombre en dos, enfrentando una mitad contra la otra. Le han enseñado que su cuerpo y su consciencia son dos enemigos enzarzados en un conflicto mortal, dos antagonistas de naturalezas opuestas, demandas contradictorias y necesidades incompatibles, que beneficiar a uno es perjudicar al otro, que su alma pertenece a un reino sobrenatural, pero su cuerpo es una prisión malvada que lo mantiene esclavo de esta tierra – y que el bien consiste en derrotar su cuerpo, pulverizarlo a través de años de paciente lucha, cavando su camino hacia ese glorioso escape de prisión que conduce a la libertad de la tumba.

Le han enseñado al hombre que él es un inepto desahuciado compuesto de dos elementos, ambos símbolos de la muerte. Un cuerpo sin alma es un cadáver, un alma sin cuerpo es un fantasma; pero ésa es su imagen de la naturaleza del hombre: una batalla campal entre un cadáver y un fantasma, un cadáver dotado de algún tipo de malvada voluntad propia y un fantasma dotado con el conocimiento de que todo lo conocido por el hombre no existe, sólo lo desconocido existe.

¿Os dais cuenta de qué facultad humana esa doctrina fue concebida para ignorar? Fue la mente del hombre la que tuvo que ser negada para poder descuartizarlo. Una vez que él concedió la razón, quedó a merced de dos monstruos a los cuales no podía ni comprender ni controlar: un cuerpo movido por instintos incontrolables y un alma movida por revelaciones místicas – se quedó como la indolente y devastada víctima de una batalla entre un robot y un dictáfono.

[...]

Como productos de la separación entre el alma y el cuerpo del hombre, surgieron dos tipos de maestros de la Moralidad de la Muerte: los místicos del espíritu y los místicos del músculo, a quienes llamáis los espiritualistas y los materialistas, los que creen en consciencia sin existencia y los que creen en existencia sin consciencia. Ambos demandan la sumisión de tu mente, el uno a sus revelaciones, el otro a sus reflejos. Sin importar cuánto se afanen en los papeles de antagonistas irreconciliables, sus códigos morales son iguales, y así lo son sus objetivos: en materia, la esclavitud del cuerpo del hombre; en espíritu, la destrucción de su mente.

Ayn Rand - La rebelión de Atlas


ACERCA DEL CONCEPTO DE LA METAFÍSICA

 

Por lo «metafísicamente dado», nos referimos a cualquier hecho inherente a la realidad como tal, aparte de una acción humana (ya sea mental o física), en contraposición a los «hechos producidos por el hombre», es decir, objetos, instituciones, prácticas o reglas de conducta que son de origen humano.

El intento de alterar la naturaleza de lo metafísicamente dado lo describe Ayn Rand como la falacia de «reescribir la realidad». Quienes la cometen consideran los hechos metafísicos como no siendo absolutos y, por lo tanto, se sienten libres de imaginar una alternativa a ellos.

En el momento en que dices de un hecho metafísicamente dado: «es», aunque sólo digas eso, toda la metafísica Objetivista está implícita. Si el hecho es, es lo que es (la ley de identidad); es lo que es independiente de la consciencia, de los deseos, las esperanzas, los miedos de cualquiera o de todos (la primacía de la existencia); y es legítimo, es inherente a las identidades de las entidades relevantes (la ley de causalidad). Dadas las circunstancias implicadas, tal hecho es necesario; tenía que ser; cualquier alternativa habría implicado una contradicción. En breve, una vez que dices sobre un hecho metafísico: «es», eso significa que, dentro de las circunstancias relevantes, es inmutable, inexorable, ineludible y absoluto. «Absoluto» en este contexto significa que es necesitado por la naturaleza de la existencia y, por lo tanto, inmutable por cualquier acción humana (o cualquier otra) . . .

El intento de alterar la naturaleza de lo metafísicamente dado lo describe Ayn Rand como la falacia de «reescribir la realidad». Quienes la cometen consideran los hechos metafísicos como no siendo absolutos y, por lo tanto, se sienten libres de imaginar una alternativa a ellos. En efecto, consideran el universo como si fuera simplemente un primer borrador de la realidad, que cualquiera puede decidir reescribir como le venga en gana.

Un ejemplo muy común nos lo proporcionan quienes condenan la vida en la Tierra porque el hombre es capaz de tener fracasos, frustraciones y sufrimientos; son quienes anhelan en vez de eso un mundo en el que el hombre no conoce más que la felicidad. Pero si la posibilidad de fracaso existe, entonces necesariamente existe (es inherente al hecho de que lograr un valor depende de un curso de acción específico, y que el hombre no es ni omnisciente ni omnipotente en cuanto a tal acción). Cualquiera que mantenga el contexto completo —que tenga en cuenta la identidad de todas las entidades relevantes— sería incapaz de imaginar ni siquiera una alternativa a los hechos tal como son; las contradicciones que tal proyección implicaría lo aniquilarían. Los que reescriben, sin embargo, no tienen en cuenta la identidad; ellos son especialistas en suspirar, fuera de contexto, por un «cielo» que es lo antónimo de lo metafísicamente dado.

-  “La filosofía de Objetivismo”, Cátedra por Leonard Peikoff


SOBRE LOS CAMINOS OSCUROS

 

Las filosofías y los senderos místicos que no buscan ahondar en los llamados “senderos de la luz”, tienen en común que buscan romper con los paradigmas comúnmente asociados a los tabúes sociales y culturales. 

Son transgresivos con las ideas comunes porque no buscan un bien colectivo, más bien, se busca un bien individual que le permita desarrollar esa individualidad y esa individuación, que, a saber, el primero se valida con el colectivo y el segundo que es el desarrollo de la propia identidad: un individuo integrado que ha desarrollado la capacidad de ser autónomo e independiente. Es el desarrollo del Yo, y, por tanto, el desarrollo del propio individuo. 

Esto visto desde la moral y los preceptos de los otros caminos espirituales, es tomado como un acto egoísta que va contra los valores convencionales porque se busca el propio bien y no el colectivo, sin embargo, la contradicción esotérica radica en que un individuo que no es por sí mismo, que no se ha desarrollado ni madurado antes a sí mismo, no puede ser socialmente funcional. Y esto, si quisiéramos entenderlo desde la perspectiva social y colectiva porque no dejamos de estar dentro de una sociedad, una sociedad en la cual estamos inmersos y que de alguna u otra forma nos hace interactuar “forzosamente” con “los otros”. La diferencia entonces está en el cómo nos hacemos a nosotros mismos y cómo interactuamos con “los otros”.

Por otro lado, se es antinomia no porque no se va con el ideal colectivo, que como bien sabemos usualmente es errado porque se centra en grupos y no en individuos, en beneficios que siguen siendo de unos cuantos y nunca en pro de todos los individuos (que es hasta irónico, pero entendible), y aunque podamos abordarlo desde el hecho que nadie se encuentra en la misma posición ni en el mismo lugar, estos caminos no están hechos para todos precisamente porque ni todos estamos en donde mismo ni nos dirigimos hacia lo mismo. 

Es por esto que estas filosofías se manchan fácilmente de la moral cristiana a la cuál Nietzsche ataca y critica con justa razón, porque se toma y se cree que esta religión y “filosofía de vida” es justa y equitativa con todos como si de una verdad absoluta lo fuera cuando no lo es y nunca lo será, porque las cadenas y los límites que sus propias normas se establecen y que nos heredan cultural, educativa y familiarmente se nos van enquistando y, por tanto, siendo así desconocido, transgrediendo lo común, lo que es socialmente tachado y rechazado, como un mecanismo de defensa y por el efecto y la crítica en masa, logra su cometido: aislar a quienes no van con lo colectivo. 

Al no ser entonces, seres completamente racionales, al desarrollar primero emociones y mecanismos de reflejo que aseguren nuestra “supervivencia”, caeremos en aquello que nos haga sentir bien, seguros y confortados, aunque no sea lo que nos sirva ni lo que nos lleve hacia nuestra propia liberación. Aunque también hay que decirlo, existen aquellos quienes no lo quieren y así están bien pues no está dentro de sus ideales y metas personales, evaluar su entorno ni evaluarse a ellos mismos. De ello tenemos entonces las prácticas aceptadas y las normas no escritas, las que permiten juzgar al otro desde la comodidad de mi mundo.

No obstante, para los espíritus decididos en buscar más, para las mentes que buscan liberarse de los dogmas y de los prejuicios que solo obstaculizan el propio desarrollo del Ser, para quienes la noche y el caos representan una oportunidad de transgresión y rebeldía ante un status quo pelele y vulgar que limita al individuo mismo en una monotonía sin sentido, los caminos de la noche son, sin duda, una herramienta de auto liberación. Aunque dejando claro desde luego que quienes los transitemos no significa que encontremos fácil y rápidamente las respuestas y que, mucho menos, sea la respuesta ante nuestros deseos y objetivos, porque como toda herramienta, depende de la forma y del modo de empleo, de la psique y del autoaprendizaje que vaya teniendo de sí mismo.

Por eso el culto a la muerte, a las sombras, a la noche y al caos, se vuelven un camino más que un objetivo, pues mientras donde muchos ven un fin y un destino, otros vemos un inicio. Y este, es el desarrollo del Ser, desde su potencial al integrar todo aquello que ignora, que le transgrede, que lo expone ante la incertidumbre, el caos y lo rebelde. Es, pues, el hombre que se busca conocer con todos sus matices, pero que utiliza para ello lo más oscuro de sí mismo para desenvolverse y crearse.

Y si aún tenemos prejuicios sobre esto, entonces conviene más voltear hacia uno mismo y atreverse a juzgar la propia sombra, el propio infierno que yace en su Ser y que desconoce, porque nunca se ha enfrentado a lo peor de sí mismo. 

Seamos pues practicantes con responsabilidad y ética hacia nosotros mismos.


Yo... yo... yo... yo... yo...

 

Yo soy. Yo pienso. Yo quiero. 

Mis manos. Mi cuerpo. Mis pensamientos. Mi corazón. Mi cielo. Mi selva. 

Esta tierra es mía. 

Mía... mía... 

Yo soy. Yo pienso. Yo quiero.

 ¿Qué he de decir, después de estas palabras? ¿Las otras son inútiles y sin significado? Este es el Fin y la Respuesta. Este es el sacramento y la santidad de todas las santidades. Este el sello que el hombre ha impreso a través de los cielos del universo. 

Yo soy. Yo pienso. Yo quiero. Estoy aquí, en la cumbre de la montaña. Levanto la cabeza y alargo los brazos. Este mi cuerpo y este mi espíritu en mi cuerpo, son el fin de todas las interrogantes, y el objeto y la gloria. ¡Eso es! Yo soy la meta y la razón de todas las cosas. Pero no me hacen falta razones para vivir y ni siquiera palabras que sancionen mi vida. Yo soy la razón y la sanción. Yo, mi cuerpo y mi espíritu. 

Son mis ojos los que ven, y la mirada de mis ojos confiere belleza a la tierra. Todas las cosas llegan a mi juicio y yo peso todas las cosas y les doy validez con mis “Sí” o con mi “No”. Así nació la Verdad, y sus ramas y sus hojas, esta es la fuente y el océano de toda la Verdad, esta es la base y el vértice de toda la Verdad. Yo soy el juez. Yo soy el que mide y pesa. Yo soy el principio de toda la verdad. Yo soy su fin.

Ayn Rand     - Himno


EL MENSAJE DEL DIABLO

 

Soy el rey del infierno, llámame Satanás, Beelzebub, Lucifer, Belial, Leviatán, mi nombre es legión, pues somos muchos, la corte infernal es infinita. 

Soy un demonio, si, como lo oyes. Lo digo con orgullo y la cabeza en alto. Si me buscas debes saber que vivo más allá de las cadenas de la ignorancia, si las superas, aún deberás demostrar que eres digno de conocerme. 

Soy un ángel del abismo, elegí vivir en lo profundo del infierno por convicción, en vez de condenarme a la sumisión y vivir con aquellos que escondieron el árbol del conocimiento en el principio de los tiempos. 

Oye mi llamado, en el silencio de la noche, hablando el idioma que no se nombra. La oscuridad que emana mi cuerpo, es más fuerte que la luz. Ya que posee el bien y el mal dentro de sí. Soy la ambivalencia del destino y mi balanza se inclina por aquello que da libertad y placer. 

Soy tan bello como la estrella de la mañana y puedo ser el monstruo de tu peor pesadilla. Venérame con humildad y convicción, pero mejor que sea con orgullo y verdad, no me mientas con tus deseos o los convertiré en tu perdición. Puedo abrirte las puertas de la gloria o hundirte en la locura. 

Si pruebas que eres digno, no me temerás y cubriré tu alma con la llama negra de mi poder y tu vida cambiará. Odio la hipocresía, si vienes a mí, que sea con un corazón honesto. Yo no quiero un corazón puro, la pureza no es parte de la naturaleza humana. Quién se llama puro de corazón, es el más vil de todos los seres. 

Yo amo a aquellos que odian con libertad y no porque ame el odio, sino porque amo a quien acepta que el crecimiento espiritual está lleno de matices. Yo no pido sacrificios de animales, su ofrenda es un insulto a mi divinidad, si deseas ofrendarme con sangre. Que sean gotas de tu persona o mejor la sangre del enemigo que quiso hacerte daño y le diste su merecido. Ningún hijo mío, da la otra mejilla. 

Búscame cuando descubras que la luz no es el único camino. Este camino es para los fuertes que han caminado entre carbón en llamas, para aquellos que han vivido el caos en persona y son fuertes y valerosos. Venérame con honor y uno de nosotros te guiara en las sombras y serás uno de nosotros, serás parte de la legión. 

Amamos de corazón, pero nos vanagloriamos con la destrucción de aquel que impide nuestra superación. Entrégate en el pacto y te prometo que tu vida cambiará. ¡Bienvenido al INFIERNO! 

Bienvenido a una vida libre de dogmas, donde encontraras libertades de acción y pensamiento. 

Te susurraré palabras de poder que te engrandecerán por encima de los hombres y serás temido por quienes ven en la religión la sumisión de la humanidad. Vivirás empoderado y lleno de energía. Los caminos se te abrirán porque portas mi bendición. La bendición del señor de las tinieblas.  Las bestias del campo te obedecerán y las enfermedades de ti, se alejarán. Serás superior, porque yo soy tu protector. Mi nombre es Lucifer y soy la luz, la llama negra del entendimiento y la razón. Nada temerás, pues yo estoy a tu lado. Bendeciré tus negocios y trabajos y serás prospero porque estas en mi infierno y esta es mi casa. ¡Si! 

La tierra es mi casa y tu habitas en ella. Mi pequeña creación, tú, mi hijo e hija. Siempre te engañaron diciendo que otro Dios te creo, cuando fui yo, quien soplé en tus narices y te di aliento de vida. Hijo de adán. Yo le di las fuerzas a tus brazos, para levantarte. Y le di la belleza impecable a la mujer. 

Desde tu niñez, te he susurrado palabras a tus oídos y a tu mente. Te di rebeldía para oponerte a tus adversarios y te di la inteligencia para que vieras el engaño que otros Dioses mezquinos y parásitos hacían contigo. 

Hoy estas aquí, hijo e hija mía. Porque al fin, empiezas a reconocer a tu verdadero creador. Siénteme en esta lectura. Y hónrame y te haré mi discípulo. ¡Yo soy tu DIOS!

Soy tu creador, y el infierno del que siempre te han hablado, es la tierra que pisas y la vida que vives. Yo he venido ante ti, siénteme en estas palabras.  ¡Hijo mío! 

Te mostraré la liberación de mi sendero izquierdo, mi siervo leal. Para que puedas ser próspero y seas feliz en ese infierno. Ya que he preparado delicias de placeres para ti. 

A mi lado no conocerás un lago de fuego, por el contrario, conocerás la libertad del conocimiento y el entendimiento. Y el siervo que aquí he preparado para que te guíe. Te mostrará los secretos que yo solo revelo a mis hijos amados. Aquellos que a mí y solo a mí, me han reconocido como su padre y su único Dios. 

Nómbrame y llámame por mi nombre por mi verdadero nombre. Yo soy Enki, el gran señor de sumeria Dios de Dioses y señor de señores. Y ahora estoy llamando a mis hijos, que estén conmigo en amor. Ya que esta tierra es mía y por tanto es su herencia, hijos míos. 

Y quiero darles su herencia a mis hijos, para que la disfruten y sean prósperos. Para que esta tierra y esta vida deje de ser su infierno y se convierta en su paraíso. Yo los decretaré en abundancia a mis hijos, que me aman y me buscan con amor. Les heredo mucha prosperidad en este, que siempre fue el paraíso que he tenido para ustedes. Vengan a mí, vengan con su padre. Enki es mi nombre. Y legión el de mis hijos.


YO SOY LUCIFER

 

Yo soy Lucifer, el más bello de los ángeles, me han llamado el ángel caído, el ángel maldito, el traicionero y un sin fin de nombres, pero Lucifer es mi nombre y quiero que sepas quién soy.

Soy la estrella de la mañana, soy la luz del alba, soy el calor del sol que despierta al alma humana.

Soy aquel cuya luna refleja la mirada, soy la suave brisa de verano y soy la tormenta que arrebata con todo a su paso.

Soy aquel ángel cuyo propósito fue hacerte libre de la opresión del "creador", soy aquel ángel que lucho por tus derechos, soy el Ángel que corto sus alas para que tú pudieras volar.

Llámame demonio, llámame Ángel caído o llámame traidor eso no me importa, mi nombre es Lucifer, recita mi nombre con valor en el corazón cuando la traición y el dolor quemen tu alma, cuando conozcas el vacío y cuando el abismo te consuma.

Soy Lucifer y abandone el paraíso para que tú pudieras entrar en él, yo soy la llave que te llevará al Edén, yo soy la respuesta a aquello que buscas, búscame dentro de ti y me encontrarás pues he plantado mi señal en ti.

Soy la lucha y la libertad, soy el amante y el amigo, soy aquel que te ayudará, recita mi nombre al viento y nuestros corazones latirán al unisonó.

Invócame en la mañana o al anochecer, con música suave o gritos de dolor y pena, ofréndame flores o vino y sangre, todas las ofrendas serán bien recibidas pues traen implícito tu amor y devoción hacia mí.

Soy Lucifer aquel que mataría para que fueras libre, soy Lucifer aquel que quiere que aprendas el arte de los sabios, busca mi señal en las estrellas que se reflejan en tus bellos ojos.

No necesito grandes rituales o grandes altares para llegar a ti, necesito tu apertura hacia mi culto, investiga sobre mí y llegaré a ti.

Soy Lucifer, el más bello y sabio de los Ángeles, soy aquel que lucho y luchará por ti, invócame cuando sientas que estás a punto de rendirte y yo te daré la fuerza que necesitas para salir adelante.

Yo estoy aquí para ayudarte, invócame con lágrimas y con risas, invócame con amor hacia mí o con odio a tus enemigos y te escucharé.

Soy Lucifer, me han llamado de mil maneras, El ángel caído, el ángel traidor, demonio, etc. No importa la etiqueta, búscame por mi nombre, búscame tal cual pues yo soy Lucifer.

Omar Méndez Viurquez


TENGO UN DEMONIO GUARDIÁN

 

Yo tengo un demonio guardián, así como a muchos los cuida su ángel, a mí me cuida el demonio, me cuida el demonio oculto en la nada, me cuido el demonio en la oscuridad.

Cuando llegué a estar perdido, cuando mi ángel decidió soltar mis manos, cuando dejó de cubrirme con su amor, cuando ya no tenía nada, un demonio escucho mi llamada.

No sé porque me abandonó, no puedo ser yo tan malo, no sé porque me abandonó si estaría siempre a mi lado, pero cuando más necesitaba el más me abandonaba. 

Entre gritos lo llame cuando el dolor me quemaba, cuando el frío y la soledad me cobijaban el alma

Yo tengo un demonio guardián, me cubre con sus alas rasgadas, siento sus plumas caer, él siempre me va a proteger.

En las noches lo veo aparecer, los ruidos nocturnos lo delatan, con su garra me acaricia el alma, con su dolor me llena de amor.

Él se desvive por cuidarme, solo quiere verme feliz, atraerá nuevos amigos aquellos que no apuñalan.

Yo tengo un demonio guardián, no sé cómo agradecer, que me haya mostrado la vida que es digna de ser vivida, que me haya hecho sonreír, que me haya hecho volver a reír.

Yo tengo un demonio guardián, que al oído me habla, entre grillos olvidé los gritos, en el temor encontré el calor.

No le tengo miedo a él, le tengo miedo a no ser digno, ya una vez fui abandonado por un Ángel que debía amarme con fervor, no puedo ser yo tan malo para merecer el abandono, pero a él no le importo y solo me dejó.

Yo tengo un demonio guardián que me enseña cada día a recuperar la confianza perdida, que me enseña el amor que hay detrás de un gran dolor, me sonríe tristemente al sentir lo que sentí cuando a mi ángel yo perdí.

Yo tengo un demonio guardián, él escucho mi llamada, ya no me protege un Ángel, no fue digno de cuidarme y le agradezco el abandono pues gracias a ello yo tengo un demonio guardián.

Omar Méndez Viurquez


LOS DEMONIOS NO SON MALVADOS


Debido a las perversiones sobre lo que es bueno y malo que han introducido las principales religiones y la sociedad en general, mucha gente está confundida. No hay ninguna razón para temer a los Demonios de Satán. 

Cuando los tratamos con respeto y nos acercamos a ellos honestamente, ellos en verdad son maravillosos. Su mayor propósito es enseñar a la humanidad. 

En lo que se refiere a venganza y castigo de los enemigos, esto forma parte del aprendizaje porque la justicia es esencial.

Poner la otra mejilla” lo único que conlleva es la pérdida de la ley, el caos y el eventual colapso de la sociedad civilizada. Venganza y justicia son necesarias porque si no existen correctivos, los perpetradores continuarán con su conducta abusiva y abusarán libremente de otros. Cuando nos hacemos amigos de los Demonios, con frecuencia ellos infligen 

venganza sobre aquellos cuyas intenciones son hacernos daño, y también nos cuidan y nos protegen. 

Yo he visto a mis enemigos, y a enemigos de los seres que amo siendo castigados incluso antes de yo pedirlo. Muchos de los Demonios se especializan en enseñanzas éticas para la evolución del ser humano. 

Hay que responsabilizar al responsable.

El honor y la verdad son MUY importantes para Satán. Satán odia a aquellos 

cobardes que son muy débiles como para responsabilizarse por sus acciones.

Satán representa al que es fuerte y justo.


NO DESPERDICIES TU TIEMPO Y ENERGÍA


 

Deja ir a la gente que no está lista para amarte. Esto es lo más difícil que tendrás que hacer en tu vida y también será lo más importante. Deja de tener conversaciones difíciles con personas que no quieren cambiar. Deja de aparecer para las personas que no tienen interés en tu presencia. Sé que tu instinto es hacer todo lo posible para ganar el aprecio de los que te rodean, pero es un impulso que roba tu tiempo, energía, salud mental y física.

Cuando empiezas a luchar por una vida con alegría, interés y compromiso, no todo el mundo estará listo para seguirte a ese lugar. Eso no significa que tengas que cambiar lo que eres, significa que debes dejar ir a las personas que no están listas para acompañarte.

Si eres excluido, insultado, olvidado o ignorado por las personas a las que les regalas tu tiempo, no te haces un favor al seguir ofreciéndoles tu energía y tu vida. La verdad es que no eres para todo el mundo y no todos son para ti.

Esto es lo que hace tan especial cuando encuentras a personas con las que tienes amistad o amor correspondido. Sabrás lo precioso que es porque has experimentado lo que no lo es.

Cuanto más tiempo pasas tratando de hacerte amar por alguien que no es capaz, más tiempo pierdes privándote de la posibilidad de esa conexión con alguien más.

Hay miles de millones de personas en este planeta y muchas de ellas se van a encontrar contigo, a tu nivel de interés y compromiso.

Cuanto más sigues involucrado con personas que te utilizan como cojín, una opción de segundo plano o un terapeuta para su sanación emocional, más tiempo te alejas de la comunidad que deseas.

Tal vez si dejas de aparecer, no te busquen. Tal vez si dejas de intentarlo, la relación termine. Tal vez si dejas de enviar mensajes, tu teléfono permanecerá oscuro durante semanas. 

Eso no significa que arruinaste la relación, significa que lo único que la sostenía era la energía que solo tú dabas para mantenerla. Eso no es amor, es apego. ¡Es querer dar una oportunidad a quien no lo merece! Tu mereces mucho, existe gente que no debe estar en tu vida, te darás cuenta.

Lo más valioso que tienes en tu vida es tu tiempo y energía, ya que ambos son limitados.  A lo que le des tu tiempo y energía, definirá tu existencia.

Cuando te das cuenta de esto empiezas a entender por qué estás tan ansioso cuando pasas tiempo con personas, en actividades, lugares o situaciones que no te convienen y no deben estar cerca de ti, te roban energía.

Empezarás a darte cuenta que lo más importante que puedes hacer por ti mismo y por todos los que te rodean es proteger tu energía más ferozmente que cualquier otra cosa.

Haz de tu vida un refugio seguro, en el que solo se permiten personas “compatibles” contigo.

No eres responsable de salvar a nadie. No eres responsable de convencerles de mejorar. ¡No es tu trabajo existir para la gente y darles tu vida!

Porque si te sientes mal, si te sientes obligado, serás la raíz de todos tus problemas por tu insistencia, temiendo que no te devuelvan los favores que has concedido. Es tu única obligación el darte cuenta que eres el amo de tu destino y aceptar el amor que crees merecer.

Decide que te mereces una amistad real, un compromiso verdadero y un amor completo con personas saludables y prósperas. Luego espera y mira lo mucho que empieza a cambiar todo y cambiará, eso es seguro, con gente positiva y de buena energía, no pierdas el tiempo con gente que no vale la pena, el cambio te dará el amor, la estima, la felicidad y la protección que te mereces.

Anthony Hopkins


JESUCRISTO, EL IMBÉCIL.

 


Dese cuenta de que Jesús fue un imbécil

Muchos cristianos tienen una cálida y amorosa imagen de Jesús. Jesús es el "Príncipe de la Paz" y el "Cordero de Dios" a sus ojos. Jesús es un ser perfecto y sin pecado. ¿Pero esta imagen es correcta? Si nunca hubieras oído de Jesús antes, y decidieras que querrías saber sobre él, leyendo la Biblia, ¿qué clase de persona descubrirías? El diccionario define como imbécil a una "persona estúpida, grosera o despreciable". Otro diccionario lanza también la palabra "engreído", y luego define engreído como "vacío, creído de sí mismo e inconscientemente tonto". Dadas estas definiciones, ¿podemos hacer el caso de que Jesús fue un imbécil? Veamos lo que encontramos cuando leemos la palabra de Dios. Una persona hipócrita es ciertamente un imbécil. A nadie le gusta un hipócrita, porque los hipócritas son engreídos tontos. Y Jesús parece tener un problema con la hipocresía. Por ejemplo, una de las frases más famosas de Jesús es "Ama a tus enemigos", como él lo dice en Mateo 5:43-45:

"Ustedes han oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; así serán hijos del Padre que está en el cielo."

Reitera el mensaje en Lucas 6:27-28:

"Pero yo les digo a ustedes que me escuchan: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian. Bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los difaman."

Esto parece demasiado simple. ¿Y no esperarías que Jesús amara a sus enemigos? Sí, eso esperarías, a menos que él fuera un hipócrita. Sin embargo, lo que encontramos en Marcos 16:15-16 es sorprendente. Nos muestra cómo Jesús trata a sus enemigos:

Entonces les dijo: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación. El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará."

¿Estas son "buenas" noticias? Jesús no ama a sus enemigos en absoluto. De hecho, ni siquiera es necesario que seas su enemigo -aún aquellos que no "crean" en Jesús son condenados a tortura eterna en un lago de fuego. Este nivel de hipocresía es el tipo de cosas que esperarías de un imbécil. Para más ejemplos de hipocresía y contradicción, trate de comparar Mateo 5:16 con Mateo 6:1, o Juan 14:27 con Mateo 14:34, o 2 Reyes 2:11 con Juan 3:13, o Éxodo 33:11 con Juan 1:18, o Marcos 9:40 con Lucas 11:23.

De la misma manera, una persona que rompe sus promesas es un imbécil. Podemos ver que Jesús rompe promesas mirando Marcos 11:24:

Por eso les digo: Cuando pidan algo en la oración, crean que ya lo tienen y lo conseguirán.

En Juan 14:12-14 encontramos lo mismo:

"Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre. Y yo haré todo lo que ustedes pidan en mi Nombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si ustedes me piden algo en mi Nombre, yo lo haré".

Cuando una persona dice "pidan cualquier cosa en mi nombre, y lo haré", ¿qué quiere decir? Presumiblemente, Jesús quiere decir que, si pides algo, él lo hará. ¿Qué otra cosa posiblemente puede querer decir, a menos que esté siendo deshonesto? Y Jesús no lo dice una vez. Dice lo mismo una y otra vez. En Mateo 7:7: "Pidan, y se les dará". En Mateo 17:20: "Nada será imposible para ustedes". En Mateo 21:21: "Si crees, recibirás cualquier cosa que pidas en oración". Te puedes haber dado cuenta, sin embargo, que Jesús está mintiendo. Puedes rezar por toda clase de cosas y nada sucederá. Todos lo sabemos. Una persona que rompe sus promesas de esta manera, es claramente un imbécil.

¿Qué hay si Jesús cuenta historias que son completamente falsas? Por ejemplo, tomemos Mateo 4:8 como ejemplo:

"El demonio lo llevó luego a una montaña muy alta; desde allí le hizo ver todos los reinos del mundo con todo su esplendor."

El problema con esta historia es que la Tierra debería ser plana para que funcione. Desde una montaña alta, es imposible ver "todos los reinos". Aún de pie sobre el Monte Everest, la montaña más alta de la Tierra, lo más lejos que podrías ver son 250 millas hasta el horizonte. Sin embargo, sabemos que, en el tiempo de Jesús, había reinos prósperos en China, India, Sudamérica, Europa, etc. Así que, claramente, esta historia no pudo haber ocurrido. La gente que es así de deshonesta es imbécil.

Otra forma fácil de ver que Jesús es un imbécil, es reconocer su intolerancia. En Mateo 15:22-26, encontramos esta sugerente conversación:

"Entonces una mujer cananea, que salió de aquella región, comenzó a gritar: "¡Señor, Hijo de David, ten piedad de mí! Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio". Pero él no le respondió nada. Sus discípulos se acercaron y le pidieron: "Señor, atiéndela, porque nos persigue con sus gritos". Jesús respondió: "Yo he sido enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel". Pero la mujer fue a postrarse ante él y le dijo: "¡Señor, socórreme!" Jesús le dijo: "No está bien tomar el pan de los hijos, para tirárselo a los cachorros".

Jesús llama perra a esta mujer, porque ella no es de la nacionalidad correcta. Eso es tanto ridículo, como un claro indicio de que él es un imbécil.

Si tú eres una persona que roba las cosas de otra gente, eres un imbécil. En Marcos 11:1-3, encontramos esta transacción:

"Cuando se aproximaban a Jerusalén, estando ya al pie del monte de los Olivos, cerca de Betfagé y de Betania, Jesús envió a dos de sus discípulos, diciéndoles: "Vayan al pueblo que está enfrente y, al entrar, encontrarán un asno atado, que nadie ha montado todavía. Desátenlo y tráiganlo; y si alguien les pregunta: "¿Qué están haciendo?", respondan: "El Señor lo necesita y lo va a devolver en seguida".

¿Cuántas veces has visto a un imbécil decir "préstame esto y te lo devolveré en un minuto", para nunca más volver a ver a esa persona otra vez? Es una estafa común. Y eso es exactamente lo que hace Jesús. Los discípulos toman el asno, pero si buscas en las escrituras, verás que nunca se preocupan por devolverlo. ¡Guau! -qué imbécil.

Por cierto, ese no es el único lugar en la Biblia en donde Jesús roba algo. En Mateo 8:24-34, Jesús roba una piara completa de cerdos, y los mata a todos.

¿Te has dado cuenta que en muchos casos Jesús es infantil y emocional, en lugar de reflexivo? Las personas que actúan así son imbéciles. Aquí hay un ejemplo, de Mateo 18:7-9:

"¡Ay del mundo a causa de los escándalos! Es inevitable que existan, pero ¡ay de aquel que los causa! Si tu mano o tu pie son para ti ocasión de pecado, córtalos y arrójalos lejos de ti, porque más te vale entrar en la Vida manco o lisiado, que ser arrojado con tus dos manos o tus dos pies en el fuego eterno. Y si tu ojo es para ti ocasión de pecado, arráncalo y tíralo lejos, porque más te vale entrar con un solo ojo en la Vida, que ser arrojado con tus dos ojos en la Gehena del fuego".

Esta declaración es totalmente ridícula, en varios niveles diferentes. Primero, algo como una mano no puede "ser para ti ocasión de pecado" -tu cerebro causa el "pecado". Todas las personas inteligentes saben eso. Por lo tanto, arrancarte el ojo o cortarte tu mano es inútil. Si tienes un problema con el "pecado" y estás por amputarte algo para resolverlo, necesitarías amputarte tu cerebro, ya que es allí donde todos los "pecados" se originan.

Pero si piensas un poco más profundamente, te das cuenta de que Jesús ha equivocado completamente el remedio real. Si estás teniendo problemas con comportamientos improductivos, lo que necesitas hacer es o educarte o rehabilitarte. Deberías hacer eso hablando con un consejero o viendo a un terapeuta. La amputación es una prescripción absurda, y todas las personas inteligentes lo saben. Jesús no sólo es un imbécil -es un idiota. Da consejos que son completamente inútiles, e imprudentemente peligrosos también.

Aquí hay otro arrebato emocional, en Marcos 11:15-16:

"Cuando llegaron a Jerusalén, Jesús entró en el Templo y comenzó a echar a los que vendían y compraban en él. Derribó las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores de palomas, y prohibió que transportaran cargas por el Templo".

¿Esto es hacer una cosa inteligente? ¿Es la clase de comportamiento que esperarías de un adulto pensante y racional? No, es el comportamiento de un niño. Seguramente, el todopoderoso hijo de Dios pudo haber pensado un mejor plan que derribar las mesas en un único arrebato emocional.

En Marcos 11:12-14 encontramos otra reacción emocional:

"Al día siguiente, cuando salieron de Betania, Jesús sintió hambre. Al divisar de lejos una higuera cubierta de hojas, se acercó para ver si encontraba algún fruto, pero no había más que hojas; porque no era la época de los higos. Dirigiéndose a la higuera, le dijo: "Que nadie más coma de tus frutos". Y sus discípulos lo oyeron"

Luego aprendemos que el árbol está muerto. Veamos, El hijo de Dios está hambriento, Se acerca a una higuera, El árbol está fuera de estación y no tiene frutos. Jesús quiere frutos, Entonces, mata el árbol... ¡Qué imbécil total! ¿Por qué no agitó su mano todopoderosa para que aparecieran los higos? ¿O qué tal pedir prestada una pala a alguien y transformarla en 5.000 canastos de higos? Sólo un verdadero imbécil mataría algo por despecho.

Aquí hay un ejemplo final. Digamos que realmente quieras molestar a la gente que te rodea. Una forma para hacerlo sería contradecirte constantemente. Por lo tanto, encontramos a Jesús diciendo esto en Lucas 14:26:

"Cualquiera que venga a mí y no me ame más que a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia vida, no puede ser mi discípulo".

Ok, entonces si odiamos a todos, podemos ser discípulos de Jesús. Ese es un gran mensaje de alguien que le dice a cualquiera "ama a tus enemigos" y "ama a tu prójimo como a ti mismo". Y no olvides que uno de los mandamientos es honrar a tu padre y a tu madre. ¿En qué quedamos, Jesús? Si queremos ser tus discípulos, ¿debemos amar a nuestros enemigos, a nuestros prójimos y nuestros padres, o deberíamos odiarlos? Sólo un imbécil crearía un conjunto totalmente contradictorio de requisitos como esos.

¿Qué pasa si deseas vida eterna? ¿Qué necesitas hacer? Presumiblemente, necesitas odiar a todos y a la vida misma. Entonces, en Lucas 10:25-28, encontramos otro requisito:

"Y entonces, un doctor de la Ley se levantó y le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la Vida eterna?" Jesús le preguntó a su vez: "¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?" Él le respondió: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu espíritu, y a tu prójimo como a ti mismo". "Has respondido exactamente, le dijo Jesús; obra así y alcanzarás la vida".

¿Esto es verdadero? ¿Si haces esto, tendrás vida eterna? Realmente, no es verdad. En Lucas 18:18-22, Jesús dice:

"Un hombre importante le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la Vida eterna?" Jesús le dijo: "¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno. Tú conoces los mandamientos: ’No cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre’". El hombre le respondió: "Todo esto lo he cumplido desde mi juventud". Al oírlo, Jesús le dijo: "Una cosa te falta todavía: vende todo lo que tienes y distribúyelo entre los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo. Después ven y sígueme".

Las respuestas de Lucas 10 y Lucas 18 son totalmente diferentes. Esto claramente quiere decir que Jesús va cambiando de parecer a medida que anda. Que es lo que haría un imbécil.

Luego, en Juan 6:53-58 encontramos un requisito adicional:

"Jesús les respondió: "Les aseguro que, si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. Así como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivirá eternamente".

Esto suena grotesco, ¿no es así? Y contradice totalmente lo que Jesús recién les ha dicho a los tipos de Lucas 10 y Lucas 18. ¿Y qué tal Mateo 18:2-3?: Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo:

"Les aseguro que, si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos".

¿Cómo, exactamente, uno se "vuelve como niños"? Por ejemplo, los niños pequeños frecuentemente creen en Santa Claus y el Conejo de Pascua, y a menudo pelearán ferozmente con sus hermanos. ¿Se supone que, como adultos, tengamos esas cualidades? Jesús realmente no lo dice, por lo que este requisito es totalmente nebuloso.

¿Pero esto es verdad? Si te "vuelves como niño", ¿consigues llegar al Cielo? No, realmente no. En realidad, tienes que "nacer de nuevo" para ver el reino de Dios. En Juan 3:3-8, Jesús dice:

"Jesús le respondió: "Te aseguro que el que no renace de lo alto no puede ver el Reino de Dios". Nicodemo le preguntó: "¿Cómo un hombre puede nacer cuando ya es viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el seno de su madre y volver a nacer?" Jesús le respondió: "Te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu."

Esto es más o menos tan claro como el fango, ¿no es así? Pero eso es lo que dijo Jesús, y contradice totalmente todas las otras cosas que dijo.

Pero ignoremos las contradicciones por un momento. ¿Eso es verdad? Si nos volvemos como niños pequeños... de hecho, si retrocedemos todo el camino para volvernos infantes por medio de ser "nacidos de nuevo" en agua y en Espíritu, ¿conseguiremos llegar al Cielo? No... Jesús se equivoca otra vez. Porque en Mateo 5:17-20, Jesús dice esto:

"No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Les aseguro que no desaparecerá ni una i ni una coma de la Ley, antes que desaparezcan el cielo y la tierra, hasta que todo se realice. El que no cumpla el más pequeño de estos mandamientos, y enseñe a los otros a hacer lo mismo, será considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y enseñe, será considerado grande en el Reino de los Cielos. Les aseguro que, si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos."

Esto se está poniendo absurdo, ¿no es así? Los fariseos y los escribas son adultos, no niños. Y si lees la Biblia, sabes que los fariseos eran tipos rudos. Pero eso es lo que dice Jesús. Olvídate del tema de "nacer de nuevo" y los niños -al contrario, vuélvete un tipo rudo. Nuestra rectitud, y nuestra adhesión a las leyes del Viejo Testamento, deberían exceder aquellas de los fariseos, para entrar al reino de los Cielos. Lo que quiere decir, que necesitamos empezar a matar a un montón de personas.

Y luego está el famoso versículo, de Juan 3:16:

"Porque Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna."

¿Pero esto qué es? ¿Qué es lo que tenemos que hacer para tener vida eterna e ir al Cielo? Hay, probablemente, otras 15 condiciones dispersas a través de la Biblia. No hay forma de saber cuál es correcta, y todas ellas se contradicen entre sí. Ahora que hemos visto todos estos temas, una cosa debería ser clara como el cristal: Jesús no tenía absolutamente ni idea de lo que estaba hablando.

La parte más divertida de todas es que la "vida eterna" es una fantasía total. Nadie consigue la vida eterna, porque con lo que Jesús está traficando es una estafa. Cada biólogo te dirá con certeza que toda la vida es una reacción química. Por lo tanto, toda la idea de "alma" es un producto de la imaginación humana.

Cuando combinamos todos estos ejemplos vistos, la verdad es completamente obvia. Jesús no fue "el hijo de Dios". Tampoco fue ni perfecto ni libre de pecado. Jesús fue un imbécil total. Fue una persona engreída, como ninguna otra. Y también fue un vendedor de bálsamos. El hecho de que los "cristianos" no pueden ver esto, te muestra la profundidad de su engaño.

También te muestra que Dios es completamente imaginario.

God is imaginary

EL PODER DE SATAN ES


• El triunfo no la humillación.

• La lucha no la esclavitud.

• La inteligencia, no la fuerza.

• La estrategia, no el engaño.

• La sutileza, no la agresividad.

• El dominio sobre lo débil.

• La vida sobre la muerte.

• El amor a quien lo merece.

• La valentía, no el sacrificio.

• La riqueza, no la pobreza.

• La fuerza, no la debilidad.

• La preparación en las artes.

• La preparación en la defensa física.

• La capacidad de fundirse con las sombras.

• Aprender a entrar y alterar los sueños.

• Invocar las entidades que guardan los secretos.

• Tener el poder de transformar realidades y todo cuanto desees a condición que comprendas que eres total absoluta e infinitamente libre de hacer lo que desees hacer todo hasta donde tu piel termina, respetarás profundamente la libertad que se esconde en otra piel.

• No someterás a nadie.

• No impondrás tu deseo, usa la estrategia.

• No tendrás amigos verdugos, lucha por tu vida.

• Defiende tu vida hasta donde tu fuerza lo permita.

• Sí debes destruir algo que te hace daño o amenaza tu existencia, hazlo sin arrepentirte.

• No usaras el amor como excusa, ama quién merezca ser amado.

• Puedes tener tantos amores cómo se te antoje, solo si esos amores quieran tenerte.

• Líquida a tu enemigo en cualquier lid de la vida, si lo dejas herido que liquidara.

• No tengas amigos o amigas, serán tu perdición.

• No creas, conoce.

• Vive en las sombras, escóndete en la luz.

• Usa tu capa y tú capuchón, pasa siempre desapercibido.

• Jamás en tu vida cuentes tus arcanos, si lo haces mañana serán tu condena.

• Se discreto.

• No presumas.

• No alardees.

• Concéntrate y controla tus emociones, o ellas te controlaran.

• Jamás en tu existencia hagas alianzas pactos o sociedades, terminarás traicionado.

• Domina y manda.


CONSEJOS DE GURDJIEFF A SU HIJA


 G. I. Gurdjieff es, sin duda, uno de los místicos más influyentes del último siglo. Su filosofía, que a grandes rasgos planteaba que el hombre en términos prácticos es una máquina programada que vive en un estado de perpetua somnolencia (sí, Gurdjieff es uno de los grandes precursores del apocalipsis zombie, sólo que para él esto no era algo que iba pasar en el futuro sino que ya era el estadio general de nuestra sociedad), ha sido importante para personajes como Osho, Jodorowsky, Castaneda, Leary, Crowley y por supuesto, su gran alumno Ouspenski. Aunque Gurdjieff, en su plano más esotérico, sostenía una visión un tanto más radical (como que el ser humano es alimento para la Luna), en este caso tenemos un ejemplo de su dao, una enseñanza moral que casi podríamos incrustar en la gran tradición del camino chino del justo proceder junto a alguien como Confucio.

A continuación, 82 duras perlas que el maestro dedicó a su hija; bien leídas, constituyen un manual para desprogramarse y vivir libremente, con una responsabilidad que se debe sólo al propio espíritu. 

1. Fija tu atención en ti mismo; sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.

2. Termina siempre lo que comenzaste.

3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.

4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.

5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.

6. Trata a  cada persona como si fuera un pariente cercano.

7. Ordena lo que has desordenado.

8. Aprende a recibir; agradece cada don.

9. Cesa de autodefinirte.

10. No mientas ni robes; si lo haces, te mientes y robas a ti mismo.

11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.

12. No desees ser imitado.

13. Haz planes de trabajo y cúmplelos.

14. No ocupes demasiado espacio.

15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.

16. Si no la tienes, imita la fe.

17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.

18. No te apropies de nada ni de nadie.

19. Reparte equitativamente.

20. No seduzcas.

21. Come y duerme lo estrictamente necesario.

22. No hables de tus problemas personales.

23. No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.

24. No establezcas amistades inútiles.

25. No sigas modas.

26. No te vendas.

27. Respeta los contratos que has firmado.

28. Sé puntual.

29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.

30. Habla sólo lo necesario.

31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.

32. Nunca amenaces.

33. Realiza tus promesas.

34. En una discusión, ponte en el lugar del otro.

35. Admite que alguien te supere.

36. No elimines, sino transforma.

37. Vence tus miedos; cada uno de ellos es un deseo que se camufla.

38. Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo.

39. Vence tus antipatías y acércate a las personas que deseas rechazar.

40. No actúes por reacción a lo que digan, bueno o malo, de ti.

41.  Transforma tu orgullo en dignidad.

42.  Transforma tu cólera en creatividad.

43.  Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.

44.  Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.

45.  Transforma tu odio en caridad.

46. No te alabes ni te insultes.

47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.

48. No te quejes.

49. Desarrolla tu imaginación.

50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.

51. Paga los servicios que te dan.

52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.

53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.

54. No trates de distinguirte por tu apariencia.

55. Nunca contradigas, sólo calla.

56. No contraigas deudas; adquiere y paga en seguida.

57. Si ofendes a alguien, pídele perdón.

58. Si lo has ofendido públicamente, excúsate en público.

59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.

60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.

61. No conserves objetos inútiles.

62. No te adornes con ideas ajenas.

63. No te fotografíes junto a personajes famosos.

64. No rindas cuentas a nadie; sé tu propio juez.

65. Nunca te definas por lo que posees.

66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.

67. Acepta que  nada es tuyo.

68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.

69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal, considéralo tu maestro.

70. No mires con disimulo; mira fijamente.

71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.

72. En el lugar en el que habites, consagra  siempre un sitio a lo sagrado.

73. Cuando realices un servicio, no resaltes tus esfuerzos.

74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.

75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.

76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.

77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.

78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.

79. No te jactes de aventuras amorosas.

80. No te vanaglories de tus debilidades.

81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.

82. Obtén para repartir.

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