KRAMPUS: LA ANTÍTESIS DE SANTA CLAUS



La antítesis de Santa Claus


Según esta tradición alpina, una criatura demoníaca vaga por las calles semanas antes de Navidad.

Si hay un personaje icónico de la Navidad, ese es Santa Claus. Conocido también como San Nicolás o Papá Noel, este señor bonachón con tripa y barba blanca (no nos vamos a meter en la discusión sobre si el color de su traje es producto de la publicidad) entra en las casas en Navidad para dar regalos a aquellos niños que han sido buenos durante el año. Pero, ¿qué pasa con aquellos niños que se han portado mal durante el año o que no reciben la visita de Papa Noel? Existe una leyenda que afirma que estos niños reciben la visita de una criatura mucho menos amistosa que la de Santa Claus: la del Krampus.
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El Krampus es una criatura que forma parte del folclore de algunos países del centro de Europa como Austria, Alemania, Hungría, Eslovenia y al República Checa. El nombre de este ser maligno viene de la palabra alemana krampen, que significa ‘garra’. Según la tradición, el Krampus es una criatura demoníaca que aparece en los pueblos la noche del 5 al 6 de diciembre y vaga por las calles y los hogares durante dos semanas. Su apariencia es la de una criatura cubierta de pelo, con dos largos cuernos, una larga lengua rojiza y las patas parecidas a las de un fauno. Lleva consigo campanas y cadenas oxidadas para advertir sobre su presencia y asustar a los niños de los pueblos.

Si San Nicolás es bondadoso y visita a aquellos niños que se han portado bien, las víctimas del Krampus son aquellos niños que por el contrario han sido malos durante el año. Según la tradición, esta criatura asusta a dichos niños hasta que prometen ser buenos, pero si no lo consigue se los lleva consigo en un cesto que lleva en la espalda para devorarlos en el infierno. Qué agradable.

El origen de la tradición del Krampus está en algunas aldeas de los Alpes, y hay quien afirma que es anterior al nacimiento de Jesucristo. Durante el siglo XIX la influencia alemana llevó el mito a otros países como Croacia, Eslovaquia, Italia o la República Checa. Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial los fascistas eliminaron la tradición porque la consideraban una invención del socialismo.

En la actualidad, en algunos pueblos de Austria se mantiene viva la tradición. La noche del 5 al 6 de diciembre los hombres se disfrazan de Krampus y desfilan por las calles para asustar a los niños. El mito también ganó popularidad en 2015 gracias a la adaptación cinematográfica de Michael Dougherty. Hay quien afirma que esta figura diabólica se está “comercializando demasiado”. Sea como sea, es perturbador que pueda haber un ser así que aparezca en Navidad.

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