EL MITO DE LA COMUNIDAD SATÁNICA


EL MITO DE LA COMUNIDAD SATÁNICA 
(y otras ilusiones virtuales)
Peter H. Gilmore ©2000

La Internet, ese medio esparcidor de mediocridad, que envuelve al globo entero y para bien o para mal, tiene una "presencia Satánica". Es hora de hablar sobre ciertas tendencias que, si bien ya habían surgido en la época de la lenta tecnología del correo ordinario, se han desbocado, amenazando con convertir nuestro movimiento en un circo, en cuya pista principal actúan una serie de payasos particularmente mal entrenados.

El uso del adjetivo "Satánico" junto al sustantivo "comunidad" es más bien contradictorio. ¿Por qué? El proceso de crear una "comunidad" implica que sus miembros salgan a la luz pública y se hagan cuantificables, definiéndose y exponiéndose a sí mismos. Ésta técnica es casi siempre utilizada por una asamblea de personas que quieren darse cierto aire de víctima, que quieren quejarse de que son oprimidos y así buscar para sus miembros cierta clase de "dispensaciones especiales". Ésta idea es anatema para el Satanista y contraria a los principios Satánicos. ¿Recuerdan lo que dijo Anton LaVey, que la Iglesia de Satán debía permanecer "como un flan que no pueda clavarse a la pared"? Si bien nuestra filosofía es ampliamente clara y toda nuestra literatura está disponible al público, la organización en sí permanece ampliamente oculta. Existe cierto poder en el misterio. Y si alguna forma de anti-Satanismo organizado ganase poder político o social, el hecho de permanecer ocultos nos serviría de mucho. Así pues, aquí tenemos un hecho: No hay una "Comunidad Satánica" ni tampoco debería de existir. Lean por favor la frase anterior hasta que comiencen a asimilarla.

El Satanismo es una filosofía única, que ha engendrado un movimiento y organización bastante inusual; la Iglesia de Satán, la cual ha hallado ciertos medios para facilitar la interacción de su membresía, compuesta por individualistas radicales. Conforme a la paradoja aparente de que para todo existe cierto "tercer lado", la Iglesia de Satán es una organización para "los que no se unen". La base estructural de la Iglesia de Satán es el concepto de "camarilla". Se mantiene, en gran parte, como un sistema celular oculto de individuos que comparten la base de la filosofía creada por Anton Szandor LaVey, pero que encuentran formas únicas de aplicar dicha filosofía en sus propias metas personales. Probablemente en su superficie verás algunos voceros y representantes y algunos Grottos que han elegido tener cierta presencia pública. Pero a semejanza de un iceberg, la mayoría de nuestros miembros permanecen ocultos en las más oscuras profundidades. Algunos miembros nuevos quieren erróneamente hacer públicos todos los Grottos o bien publicar listas de miembros, ya que no han podido entender el concepto que hay detrás de la estructura de la organización (aún no se han sacudido las preconcepciones absorbidas de la cultura gregaria, es decir, rebañera). Si después de ciertas explicaciones, no comienzan a asimilar que aún están pensando en un paradigma no Satánico y lo único que hacen es debilitar nuestra estructura, puede que se les pida que abandonen la organización.

Muchos miembros han elegido afiliarse, pero no quieren encontrar a otros con quienes asociarse. La razón de su membresía es para afirmar su alianza con la organización que representa públicamente la filosofía que tanto aprecian y que le da nombre a lo que son en realidad. Estos miembros no interactúan con otros miembros, no buscan otros "compañeros Satanistas". Permanecen ocultos, tras sus metas personales. Apoyamos a estos valiosos miembros y su compromiso con nosotros permanece estrictamente confidencial. Puede que otros miembros, a través de nuestra organización, encuentren una manera de localizar otros miembros con quienes compartir pasiones e intereses particulares; no sólo su interés en el Satanismo per se. Ahora bien, debido a la facilidad de hallar otras personas del mismo parecer gracias a la tecnología actual de las telecomunicaciones, el Satanista inteligente tiene mucho de esto a su disposición. También tenemos el Sistema de Grottos para miembros que quieren un ámbito social para su práctica de Satanismo. Cabe anotar que este último grupo de miembros comprende un porcentaje muy pequeño de la organización. Como ves, cubrimos todos los deseos y necesidades de nuestros miembros.

Durante los pasados 35 años, hemos aprendido una verdad: los Satanistas son individuos sorprendentemente diversos y pueden tener muy poco en común, más allá del hecho de que su estilo de vida los lleva a adoptar la etiqueta de "Satanista". Esta es la razón por la cual no organizamos grandes reuniones de miembros de la Iglesia de Satán, ni llevamos a cabo convenciones de tipo alguno, ya que este grupo de individuos nunca se llevarían bien unos con otros en masse. Puedes encontrar una evidencia de esto en el ghetto que es el Satanismo en Internet, el cual es un subgrupo de personas que se llaman a sí mismos Satanistas. Este grupo es la colección de contendientes más pendencieros y cascarrabias que se haya visto jamás en un solo sitio. Así que la sola idea de que estas personas podrían trabajar juntas como una comunidad es completamente ingenua, es más un idealismo bastante descaminado que Satanismo pragmático. Por naturaleza, los Satanistas tienen sus propias preferencias en áreas tan diversas como la política o las artes, cada uno de ellos tiene su propio sistema de valores, único y jerárquico, que no son necesariamente congruentes con los de otros Satanistas. He conocido y me he escrito con miles de Satanistas a lo largo de los años. Sé que esto es un hecho. Hay ciertos nexos comunes, que pueden deducirse si consideramos los principios de La Biblia Satánica. El amor y respeto por los animales, un ansia de justicia rápida y un sentido estético que exige que las cosas se alcen por encima de lo mediocre que son algunos de ellos. Cuando hay otras obsesiones distintas al interés compartido en la filosofía creada por Anton LaVey, entonces los Satanistas pueden afianzar fuertes lazos de amistad y alianzas increíblemente poderosas para alcanzar metas comunes. Pero sólo porque dos personas se llamen a sí mismas "Satanistas" no quiere decir que tendrán necesariamente tales denominadores comunes.

Así pues, el intentar hacer de esta sombría y dispersa asamblea algo que se parezca a otras comunidades existentes significaría desconocer los principios fundamentales del Satanismo como filosofía. Como movimiento, el Satanismo se convertiría en otro artificio social para el rebaño humano. Anton LaVey expresó su desprecio por quienes hacían gala de su instinto "grupal", explicando que era un indicio de que no eran Satanistas, sino "ovejas" que querían hacerse pasar por "cabras".

Tenía razón. Y estamos constantemente expuestos a exhibiciones de "Satanistas" desfilando con sitios web y organizaciones, utilizando nuestros símbolos y nuestra literatura para ganar atención para ellos mismos, a la vez que alegan ostensiblemente que quieren "ayudar" al Satanismo como movimiento. Pues bien, a ellos, les decimos "Gracias, pero no, gracias". No necesitamos ayuda amateur, particularmente cuando esta "ayuda" demuestra que dichos aficionados no entienden los principios básicos del Satanismo.

Llegamos un ejemplo típico. Aquí tenemos a Juan (o Juana) Pérez, un perdedor cuya edad podría oscilar entre los 15 a los 29 años. Supo del Satanismo gracias a su estrella de rock favorita, especialmente si tiene la típica actitud de "hagamos rabiar a nuestros padres" (como Marylin Manson), y como es muy perezoso como para hacer una investigación decente sobre el tema y no tiene dinero para comprar un libro, comienza a buscar en Internet. Navega por la red utilizando el motor de búsqueda de su preferencia, y se topa con cientos de sitios que dicen ofrecerle información válida sobre Satanismo. Como la imagen del Satanismo incluye (como la del personaje en escena de su héroe musical favorito) reconocimiento público, dinero, sexo y notoriedad, sigue estando mal equipado para poder discriminar y seleccionar la información válida y la no válida. Si comprase y leyese La Biblia Satánica o leyese cuidadosamente los ensayos y entrevistas en el sitio oficial de la Iglesia de Satán, comenzaría a ver de qué se trata realmente el Satanismo. Pero eso sería mucho trabajo. Mejor opta por algunas cosas que ve en este cenagal de imágenes que sabe que serán chocantes para otros. Así es como cree haber hallado el pasaporte para ser el centro de atención. Compara su monótona existencia con su propia percepción de Satanismo y de repente quiere ser parte de ello. Así que, primero que todo cambia su nombre por uno menos que eufónico como, por ejemplo “Damien Anton Manson Dragon Azathoth el 23avo”.

Nota: ¿Qué le pasa a esta gente que siente la necesidad de adoptar nombres "sombríos"? Si es que tanto odian el nombre que sus padres les dieron ¿por qué no cambiarlo por uno de su gusto, como lo han hecho muchos actores de Hollywood y otras personalidades del showbiz? Algo más pegajoso, fácil de recordar, pero que cause impresión. Nombres como John Wayne, Marylin Monroe, Jayne Mansfield. O bien podrían buscar nombres de personajes de literatura o ciencia ficción para hallar algo que se ajuste más a sus personalidades. Sin embargo, nombres que suenan como si debieran estar listados en la tarjeta de membresía del club de fans del Conde Pátula deberían evitarse como una plaga, y sin embargo abundan entre los rangos de los poseurs Satánicos. Dejen de mirar en las listas de nombres de demonios, especialmente si son sacados de juegos de rol o vídeo juegos. He aquí un reto: no te cambies el nombre. Si observas la Historia, te darás cuenta que los grandes nombres son conocidos porque han logrado cosas memorables. La gente recuerda nombres como Mozart, Einstein, Edison y Galileo, no porque estos nombres hayan tenido una "resonancia" previa, sino por lo que crearon dichos individuos. ¿Tienes lo necesario para quedarte con tu nombre y con tu creatividad? ¿Puedes hacer de éste un nombre que las generaciones futuras usarán como sinónimo de fama o notoriedad?

Regresemos a nuestro novato. Puede que comience a vestirse con ropas extravagantes, inspirado por el show de su artista favorito (olvidando el pequeño detalle de que Él NO ES una estrella de rock.) Puede que use pintalabios negro, o esmalte para las uñas o puede que vaya tan lejos como hacerse un piercing o un tatuaje (¡que rebelde!). Ahora ha recibido la atención negativa de su familia y amigos, pero como quiere ser un rebelde, cree que este es un buen comienzo. Ahora, a expandir sus horizontes ¡porque allí afuera hay todo un mundo esperando ser irritado! Acto seguido, se apropia del ordenador de sus padres, y se suscribe para un website gratis (un proceso sencillo que ha conducido, predeciblemente, al siempre creciente festival de mediocridad que es la Internet). A continuación, utiliza ese motor de búsqueda, mira lo que le aparece en "Satanismo", para de esa manera como ahora cree ser un Satanista, hallar a los de su propio tipo. ¿Y qué es lo que encuentra? ¡Una plétora de otros como él! Debe ser que hay una "comunidad" y se muere de ganas de participar en ella. Al fin y al cabo, es su propio Dios ¿verdad? Inmediatamente comienza a descargar gráficos de los sitios que encuentra, así como cualquier cantidad de ensayos que considere que suenan lo bastante "terroríficos" para ampliar su reputación, para lo cual servirán los ensayos de los nombres más reputados en el Satanismo. La idea de derechos de autor y material registrado jamás se le cruza por la mente, particularmente si siente que, con poner esos textos y gráficos en su website, está ayudando al "Satanismo". Cualquiera que le diga lo contrario debe ser un engreído que quiere arruinar su desfile ¡así que se vaya al carajo!

Ahora está determinado a ser la "Gran Esperanza Oscura" del Satanismo. Quiere evangelizar a la gente, que conozca su identidad recién adquirida (sólo porque aún ignora la enorme representación que se ha hecho durante los últimos 35 años por los voceros de la Iglesia de Satán... debe ser que eso no ha sido suficiente y nunca sospecharía que sólo se debe a que no sabía cómo investigar adecuadamente).

Un día, por casualidad, se topa con el Sitio Oficial de la Iglesia de Satán. Se da cuenta que es una verdadera mina de oro de la cual extraer material (y en lo que tiene por "mente", jamás se le ocurriría que está robando y por ende violando el concepto Satánico de "responsabilidad para el responsable").

A continuación, decide comenzar su propia organización Satánica. Ya que es un Dios, ¿cómo puede permitirse no ser un líder? Nunca se le ocurriría "seguir" a alguien con más inteligencia y experiencia. El admitir que no sabe nada instantáneamente lo haría verse como "débil". Naturalmente, debe ser el Sumo Sacerdote (por encima de Anton LaVey). Cualquiera que le mande un correo electrónico felicitándolo por su sitio se convierte en miembro y se le besan bien el trasero, reciben un Sacerdocio instantáneo. Después de entretenerse en esto por unas semanas (si es que ha tenido paciencia) decide que va a contactar la Iglesia de Satán y proponerle una alianza, ya que de verdad cree ser una fuerza líder y mantiene al Satanismo vivo en el mundo. Y es mejor que la pobre y vieja Iglesia de Satán lo reconozca, a menos que quiera quedarse en el polvo. Así es como manda un correo electrónico, lleno de fanfarronería y bravuconadas, alegando tener una enorme organización internacional (de la cual, obviamente, jamás hemos escuchado), y un sitio web (¡Satán, sálvanos!). Firma su portentosa misiva con su nuevo y grandioso nombre, a cuyo lado leemos títulos como "Sumo Sacerdote de las Legiones Élite Universales". Uno de nuestros representantes lo lee (entre docenas del mismo tono que ha recibido esa semana) y debidamente visita el sitio, descubriendo (una vez que ha terminado la descarga interminable, ya que está repleto de pobres animaciones y archivos de sonido), que también está repleto de material robado de la Iglesia de Satán (tanto gráficos como textos, registrados bajo Derechos de Autor). Nuestro representante envía un correo electrónico donde señala esta evidente violación a los Derechos de Autor y le pide al "Sumo Sacerdote Azathoth" que los quite o de lo contrario tendrá que contactar a su proveedor de servicio de Internet. Naturalmente, esto enfurece al "Sumo Sacerdote" (¿cómo se atreve la Iglesia de Satán a obstaculizar el camino que lo llevará a ser el líder Satánico más prominente del mundo?) y responde con un mensaje lleno de obscenidades e indignación, después de todo, su "Genio Satánico" no ha sido reconocido. Nuestro representante de la Iglesia de Satán debe proceder con la tediosa tarea de contactar al proveedor de servicio del "SSA", citando lo referente a Derechos de Autor que ha violado el "SSA" y monitoreando la situación hasta que la página haya removido el material en cuestión, o bien haya sido cancelada por el proveedor. (Que es lo que suele suceder).

Ahora nuestro disgustado Damián, frustrado en su tarea de dominar el mundo del Satanismo, debe comenzar una campaña para reimponerse en la “Comunidad”, siendo su blanco la Iglesia de Satán (¿cómo se atreven a proteger su material cuando sé cómo utilizarlo mejor que ellos?) Enviará correos electrónicos a sus amigotes e intentarán invadir chatrooms frecuentados por verdaderos Satanistas, haciendo lo mejor para evitar que haya discusiones agradables. El hecho que los administradores de estos chatrooms los echen y les denieguen el acceso sólo sirve como estimulante. Podrían hacer su propio chatroom en el cual serían libres de reunirse y discutir lo podrida que está la Iglesia de Satán, pero eso no parece ser suficiente. Quieren desesperadamente ser reconocidos por verdaderos Satanistas y lo conseguirán siendo irritantes, en lugar de tratar de ganar algo de respeto con algún logro tangible o simplemente interviniendo en discusiones inteligentes.

Claro, nuestro aspirante a Sumo Sacerdote podría hallar otra cosa de interés. Podría tener una cita o darse cuenta de que tiene cierta habilidad que necesite practicar (además de ser un completo pendejo, la única cualidad que hasta ahora ha perfeccionado). Pero puede prolongar su actividad en la “Comunidad Satánica” si irrumpe en otro grupo online, una colección de perdedores ineptos como él, que han limpiado los bajos del Internet, después que sus embarcaciones (es decir, sus sitios web) han sido hundidas por los torpedos de la malvada Iglesia de Satán. He aquí el puerto donde hallará otros (autoproclamados) “Sumos Sacerdotes”. Suelen reunirse bajo la dirección de un nuevo “Magus”, más pretensioso y pomposo que los demás, de allí que esté en la cima de la pila de mierda. Aquí se apiñarán, impulsados por su común rencor al no poder haber conquistado el universo Satánico representado por la Iglesia de Satán, y unidos por su envidia de quienes han ganado ciertas posiciones en dicha organización. Ahora tienen toda una colección de ineptos como ellos que los aplaudirán, mientras escupen su venenoso líquido (de cosecha bastante diluida) contra los verdaderos Satanistas que hallen a su paso. Incursionarán en Usenet y en diversos chatrooms inundándolos con sus tontos mensajes sin sentido. Claro, cuando llegue la hora de establecer cierta jerarquía entre estos “Sumos Sacerdotes”, volarán pieles y abundarán los cismas mientras se arrancan los ojos entre sí luchando por títulos, cuál de todos más insignificante. Y terminarán dejando atrás el Satanismo (si tan sólo esto pasase más rápido).

¿Les suena conocido? ¿Acaso este ejemplo sirve como espejo a alguno de USTEDES? Si es así, por favor den una larga mirada y piensen en la imagen que proyectan en los Satanistas con quienes puedan encontrarse.

Podrán preguntar: “¿Qué puede hacer entonces un individuo ansioso, nuevo en el Satanismo, para ayudar al movimiento Satánico?” (No la “Comunidad Satánica”). La respuesta es muy sencilla: el Satanismo consiste en centrar el mundo en derredor tuyo, lo cual significa conocerte a ti mimo tanto como te sea posible. ¿Cuáles son tus intereses apasionados (aparte del Satanismo) y cuáles son tus talentos? Una vez tengas la respuesta a esta pregunta, entonces podrás proponerte una meta por alcanzar en tales campos. Suena fácil, ¿verdad? Pero para muchas personas que tienen que comprar una identidad prefabricada y que para hacerse notar se la restriegan en la cara a otros resulta algo extremadamente difícil de hacer. En últimas, muchos de ellos tienen la errónea idea de ser Satanistas. Y además tienen acceso a un computador.

La persona que tiene cierto talento para hornear y se idea la manera de hacer unas buenas galletitas de chocolate y comparte el secreto con algunos amigos (enriqueciendo su mundo con deliciosas galletitas), o crea un imperio a punta de vender a otros esas galletitas, es alguien que está utilizando un principio Satánico para mejorar su vida. Si la persona se convierte en un magnate mundial de la industria de las galletitas de chocolate, o por lo menos el vendedor de galletitas más conocido del vecindario, y ENTONCES hace saber a otros que su filosofía es el Satanismo, entonces ESO es un hecho que ayudará al movimiento.

Nuestro cocinero habrá demostrado que un Satanista es una persona con la capacidad de hacer algo ejemplar. El vestirse raro, hacer andrajosos sitios web y gritarle a todo el mundo que eres un “Satanista” sólo impresiona a tontos de remate y no hace nada para ayudar a nuestro movimiento.

¿Quieres reconocimiento de otros Satanistas? Muestra lo que sabes. Cumple lo que prometes. No hagas promesas vacías, declaraciones pretenciosas, ni pontificaciónes infladas. Sólo has algo y hazlo bien. ¿Eres músico, artista, matemático, editor, atleta, científico, ingeniero, diseñador, académico, arquitecto, escritor o artesano? Muéstranos lo que tienes. Te garantizo que los verdaderos Satanistas tomarán nota.

El fundar tu propia “organización satánica” es un detrimento a nuestro movimiento. Primero que todo, ¿para qué reinventar la rueda? Ya tenemos una organización internacional (la Iglesia de Satán) que es el manantial del movimiento y que es excesivamente flexible acomodando los deseos de sus miembros calificados para ejercitar sus músculos de liderazgo. Tenemos gran cantidad de Grotto Masters, así como miembros que han fundado órdenes especiales interesantes. Si estás de acuerdo con nuestra filosofía, entonces hay un lugar para ti. Una proliferación de “organizaciones” fragmenta el movimiento, particularmente cuando dichas “organizaciones” no ofrecen nada nuevo. Es como poner en una botella una imitación barata de un vino fino con un sello que se asemeje bastante al del original. No hay diferencia ni enriquecimiento, solo similitudes a medio pelo. ¿Has visto los Rolex falsos? Pues sucede lo mismo. La gente puede ser muy sincera en sus imitaciones, pero deberían entender que, para nuestro movimiento el efecto es tremendamente negativo.

Además, estas organizaciones, bastante numerosas de por sí, cuya única existencia esté en un sitio web, le dan a nuestro movimiento la apariencia de una pandilla de niños rabiosos, pataleando y llorando para llamar la atención. Si quieres crear tu propio grupo, cuyo propósito sea de hacer algo creativo (como un consorcio para crear arte o bien publicar un magazín o producir música), en lugar de ser un intento más de ser otra "organización satánica" entonces tu propósito tiene validez. Si quieres fundar un sitio de Internet para hacer amigos por correo, entonces, obviamente, hazlo (y así tendrás los parámetros que quieras para escoger quién participa y quién no), pero no digas que es una "organización satánica" y repartas títulos a diestra y siniestra. Sé honesto. ¿Recuerdas el "segundo Pecado Satánico"?

Y si tienes una idea del Satanismo que no es congruente con la expuesta por los escritos de Anton LaVey (o sea, es diferente), entonces deberías tratar de fundar tu propio grupo. Habrá otros que compartan tu perspectiva. Pero no digas que es la Iglesia de Satán ni robes los símbolos y la literatura de nuestra Iglesia de Satán.

Si estás de acuerdo con el Satanismo, tal como fue formulado por Anton LaVey, y tienes un sitio web, haz un enlace con el Sitio Oficial de la Iglesia de Satán (www.churchofsatan.com). No tienes que ser miembro para hacer tal enlace. Deja que tu sitio sea un reflejo de ti mismo, una exploración de aquello que disfrutas y admiras, de las cosas que te apasionan tanto que te estás convirtiendo en un experto del tema (aparte del Satanismo). Entonces podrás exponer cómo el Satanismo es una progresión natural de tu individualidad y cómo te ha ayudado a lograr tus metas. Por último, envía tu audiencia a nuestro sitio, para que lean nuestro material básico. ¿Acaso no es fácil?

Hemos estado en la tarea de representar el Satanismo ante los medios internacionales desde hace mucho tiempo. Las personas que dirigen nuestra organización en este momento lo han estado haciendo desde hace por lo menos una década, y ayudábamos al mismo Anton LaVey en esta tarea cuando estaba vivo. Así que continuamos la práctica de estudiar y monitorear a nuestros representantes con sumo cuidado. Algunos pueden temer el no dar la talla o bien puede que su ansiedad los lleve a "salir." Pero necesitan darse cuenta de que estamos cuidando de un movimiento a nivel mundial y nuestra tarea es asegurarnos que quienes están autorizados a representarnos lo hagan a cualquier nivel, con una lucidez y habilidad consumados. Si de verdad crees tener talento para hacerlo, entonces deberías ser capaz de probárnoslo y tal vez te demos la oportunidad. Es relativamente fácil que nuestros miembros se conviertan en Grotto Masters, y éste es un excelente campo de entrenamiento para probarte, aunque no es necesario que todos hablen por nosotros. Como nuestra religión es bastante controvertida, no podemos darnos el lujo de cometer errores, por lo que no permitimos que alguien nos represente a menos que estemos convencidos que siempre presentarán nuestras ideas con suma precisión.

Uno de los peligros de la filosofía Satánica es que "infla" a la gente, dándoles ilusiones exageradas de su propio valor sobre los demás. El concepto democrático de que las opiniones de cada quien tienen igual validez entre sí es llevado al Satanismo cuando estos tipos se apropian del concepto de "eres tu propio Dios" y suponen que también son el Dios de los demás. Y una vez ingresan al panteón de deidades autoproclamadas, se olvidan que no todos los Dioses son de la misma estatura. Una vez más, la estratificación entra al juego. Este principio es otro más que suele ser ignorado o malinterpretado por quienes son nuevos en el Satanismo.

Hasta donde sé, el resto de las religiones y filosofías del mundo no tiene este problema y esto se debe generalmente a que predican la sumisión. Cuando alguien lee la Sagrada Biblia no va y hace un sitio web del Vaticano blasonado con el sello Papal, diciendo que es un Cardenal o el Papa en persona, ni ordena a sus corresponsales como sacerdotes, obispos y arzobispos. El principio Satánico del autofortalecimiento es utilizado contra el Satanismo mismo cuando amateurs supercelosos (por aquello del "celo" de los zelotes) deciden que tienen la "misión" de representar el Satanismo. Nuestra respuesta: "Vive el Satanismo. Deja que lo representen quienes han sido cuidadosamente entrenados para hacerlo". Si de verdad quieres estar entre este selecto grupo de personas, entonces date tiempo para practicar y estudiar y muéstranos los resultados de éstos esfuerzos. Recuerda: "¡El Satanismo exige estudio, NO adoración!" Pero tal estudio consiste en una profundización en el animal humano. Incluye temas como la filosofía, la historia, las creencias religiosas, la antropología, la sociología, la psicología y las ciencias exactas. Los miembros del Sacerdocio de Mendes, que son quienes nos representan públicamente, tienen un vasto conocimiento de estas áreas. Pero aún hay más.

Tienen ese título no sólo porque tengan dicho conocimiento, sino porque también lo han aplicado para mejorar sus talentos y habilidades naturales y dejan una marca en el mundo, por fuera del tema del Satanismo. Eso es algo muy difícil para la mayoría de las personas, pero no se necesita menos para ingresar al Sacerdocio de Mendes. Los Sacerdocios de otras religiones requieren años de estudio y aprendizaje, así que no es extraño que tengamos los mismos parámetros. Somos un movimiento religioso y filosófico de alcance mundial y no rebajaremos nuestros parámetros para acomodarlos a neófitos súperansiosos.

Cualquiera que monte un sitio web y se proclame a sí mismo y a sus amigos como "sacerdotes", "reverendos" u otro título por el estilo, demuestra una falta de seguridad y una incapacidad de entender que los títulos significativos deben ganarse de personas que hayan alcanzado logros concretos. De otro modo, tales títulos no son más que una broma pretenciosa y quienes los regalan a diestra y siniestra hacen que el Satanismo organizado parezca un estúpido "fanclub de Satán" en el cual casi todo el que se une se convierte en reverendo. Esto no ayuda mucho a la calidad del movimiento, por razones que ya deberían ser más que obvias.

Así que, si de verdad quieres promover el Satanismo, entonces la puerta está abierta de par en par. Conócete a ti mismo y gánate el respeto de las personas cuyo respeto vale la pena tener (y el elegirlos es ya asunto tuyo). Se convertirán en parte de tu vida y enriquecerán sus vidas mutuamente, quienes administramos la Iglesia de Satán podremos entonces añadirte a la lista, cuando te señalemos orgullosamente entre nuestros talentosos y creativos miembros. Entonces quienes miren al Satanismo desde el exterior se sorprenderán de la riqueza que hallen en nosotros. Limpiemos este circo de pulgas de los "sitios web satánicos" y organizaciones "virtuales" y promovamos al Satanismo viviendo la vida al máximo. Mantén algo de misterio, explora tus pasiones, confunde y desconcierta hasta el máximo. Ese es el futuro de nuestro movimiento. Aún estamos buscando unos cuantos individuos sobresalientes ¿quieres unirte?

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