LA VOZ DEL DEMONIO


Todas las Biblias o códigos sagrados han sido causa de los errores siguientes:

I. El hombre tiene dos principios reales de existencia: un cuerpo y un alma.
II. La Energía, llamada Mal, no procede si no del cuerpo; y que la Razón, llamada Bien, no procede si no del alma.
III. Dios atormentará al hombre durante la Eternidad por seguir sus energías.

Pero los siguientes contrarios son verdaderos:

I. El hombre no tiene un Cuerpo distinto de su Alma. Aquello que llamamos cuerpo es una porción de alma percibida por los cinco sentidos, pasajes principales del alma en esta edad.
II. La Energía es la única vida y procede del Cuerpo. La Razón es el límite o circunferencia externa de la Energía.
III. La Energía es la Delicia Eterna.

Quienes contienen su deseo, lo hacen porque su deseo es lo bastante débil como para poder ser contenido. De este modo, quien contiene la Razón, usurpa el lugar del deseo y gobierna a los abúlicos. Y una vez contenido, se vuelve gradualmente pasivo hasta ser apenas la sombra del deseo.

La historia de esto se halla escrita en el Paraíso Perdido, y el Dominador o Razón es llamado Mesías. Y al primitivo Arcángel, capitán de la armada celeste, es llamado Demonio o Satán, y sus hijos son llamados Pecado y Muerte. Mas en el libro de Job, el Mesías de Milton es llamado Satán. Porque esta historia ha sido adoptada por ambos partidos.

A la Razón le parece que el Deseo ha sido expulsado, pero la versión del Demonio fue que el Mesías cayó y construyó un cielo con lo que había hurtado al Abismo.

Así está revelado en el Evangelio donde lo vemos implorar al Padre que le envíe al que reconforta o al Deseo, sobre el cual la Razón pueda concebir Ideas para con ellas construir. El Jehová de la Biblia no es sino aquel que mora en la fogosa llama. Sabe que, después de su muerte, Cristo se transformó en Jehová. Pero en Milton el Padre es el Destino, el Hijo la Razón de los cinco sentidos y el Espíritu Santo es la Nada.

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